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La jugada de Santos aspira a apuntalar el proceso de paz y lanzar el perfil de Pinzón

BOGOTÁ, 20 (EUROPA PRESS)

El ministro de Defensa saliente, Juan Carlos Pinzón, ha alertado de que “la paz no puede ser el camino para que quienes hoy ejercen la violencia lleguen al poder”, en sus primeras palabras tras el anuncio de su cese como titular de esta cartera.

Pinzón ha centrado su discurso de despedida en el diálogo de paz que se desarrolla en La Habana entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), insistiendo en que su resultado “debe ser para bien del pueblo colombiano y la reconciliación nacional”.

El hasta ahora ministro ha aprovechado para enviar un mensaje de tranquilidad a los militares, afirmando que el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, “quiere a las Fuerzas Armadas”, por lo que “las va a proteger para que tengan un futuro digno”.

Así, les ha dado una última orden: “mantener la disciplina y concentrarse en la misión constitucional y nada más”, en alusión a la necesidad de que las tropas colombianas continúen con su tarea al margen de las vicisitudes de La Habana.

Pinzón ha querido destacar su labor y la de los uniformados en estos años al frente de Defensa. “Gracias al trabajo de nuestros soldados y policías fuimos testigos de los mayores golpes en la historia a muchas de las organizaciones terroristas y criminales del país”, ha señalado.

“Servir como ministro de Defensa ha sido el mayor honor de mi vida y de mi familia. A Pilar, mis niños y mis padres agradecerles el sacrificio silencioso; al pueblo colombiano decirle que siempre estaré dispuesto a cumplir con los llamados de la patria”, se ha despedido.

En otro orden de temas, ha garantizado que “habrá un empalme ordenado y profesional” en el Ministerio de Defensa para que su sucesor en el cargo, el hasta ahora embajador en Washington, Luis Carlos Villegas, “pueda conducirlo “con toda efectividad”.

Pinzón ha definido a Villegas como “un hombre de Estado, extraordinario, un patriota”, cuyo sillón como embajador en Washington ocupará el próximo mes de junio, tal y como ha anunciado el presidente colombiano.

Por su parte, Villegas ha emitido un escueto comunicado en el que revela que el cambio se lo comunicó el propio Santos en una conversación telefónica el martes por la tarde y en el que se muestra “muy complacido de poder seguir ayudando a Colombia desde otros cargos”.

CAMBIO DE FICHAS

La remodelación en el Ministerio de Defensa se produce cuando parece que las negociaciones de paz con las FARC están a punto de dar un salto cualitativo por la posible suma del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla colombiana.

Pinzón se ha caracterizado en estos últimos dos años por ser la voz crítica de la Casa de Nariño sobre un proceso de paz que augura concesiones significativas a las FARC, sobre todo en términos de justicia, en contra del deseo mayoritario en las filas castrenses.

Villegas, en cambio, ha sido más cercano a este proceso, incluso desde Washington, ya que fue uno de los cinco negociadores plenipotenciarios del Gobierno en la primera fase de las negociaciones con las FARC, una de las más complicadas.

Además, ha sufrido en primera persona los horrores del conflicto colombiano. En el año 2000 su hija Juliana fue secuestrada por las FARC con 18 años y fue liberada tres meses después como un “gesto humanitario” de la guerrilla tras comprobar que la familia no tenía vínculos con los paramilitares.

Por ello, desde algunos sectores se apunta a que esta renovación en el Ministerio de Defensa podría ser una mano tendida a las FARC para, por un lado, relajar el discurso de mano dura entonado estos años por Pinzón y, por otro, para guiar a los uniformados hacia el postconflicto.

“Villegas tiene que preparar a las Fuerzas Armadas para la transición hacia el posconflicto. Debe garantizar que finalmente los militares entiendan su importancia en el proceso de paz y se elimine la resistencia que hay aún en algunos sectores”, ha dicho Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC).

Además, a Villegas le precede su prestigio tanto en el sector privado como el público. Fue presidente de la influyente Asociación Nacional de Empresarios (ANDI), dirigió la Federación Nacional de Cafeteros y formó parte de la junta directiva de Ecopetrol. También ha ejercido de senador y gobernador de Risaralda.

EL CONSENTIDO DE SANTOS

Sin embargo, los analistas políticos explican que los cambios en el Ministerio de Defensa no son en ningún caso un castigo a Pinzón, al que definen como el consentido de Santos, que lo ha llevado de la mano a lo largo de toda su carrera política.

Fuentes citadas por la prensa colombiana señalan que fue Pinzón quien hace unos días pidió a Santos que le desvinculara del Ministerio de Defensa, después de la polémica surgida por el fin de las fumigaciones con glifosato.

Incluso desde algunos círculos señalan que el viaje a Washington sería un trampolín político para Pinzón, al que ciertos sectores ven como posible sucesor de Santos –que por prohibición constitucional no puede aspirar a un tercer mandato– al frente del Partido de la 'U'.

Santos ha descrito a Pinzón como “un compañero leal” e “inigualable” de su plena confianza y muestra de ello es que le ha acompañado en su trayectoria desde los ministerios de Hacienda y Defensa –que ocupó con el Gobierno de Álvaro Uribe– hasta la Presidencia.