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CC.OO. y UGT replican a la patronal que el acuerdo de negociación colectiva es “obligacional”

MADRID, 14 (EUROPA PRESS)

CC.OO. y UGT y las patronales CEOE-Cepyme han suscrito este jueves el texto preliminar de III Acuerdo por el Empleo y Negociación Colectiva (AENC) para los años 2015-2017, que ahora tendrán que aprobar los órganos de gobierno de las partes, como ya lo hizo este miércoles la Junta Directiva de CEOE.

No obstante, el preacuerdo alcanzado ha echado a andar en medio de la confrontación, en tanto que el presidente de los empresarios, Juan Rosell, y el de Cepyme, Antonio Garamendi, enfatizaban ayer que se trataba de un texto de recomendaciones, no de cumplimiento obligatorio, y los sindicatos quieren que sea lo más vinculante posible.

En un comunicado conjunto después de una reunión de carácter técnico, en el que las partes han redactado el texto del preacuerdo, CC.OO. y UGT han salido al paso de las palabras de los empresarios y han querido dejar claro que “el acuerdo tiene carácter obligacional”.

Garamendi señaló que las subidas salariales no tenían por qué alcanzar los máximos del 1% en 2015 y el 1,5% en 2016 y que podían arrancar en “menos infinito”.

Los sindicatos señalan que si bien los criterios y recomendaciones que contiene el acuerdo no tienen carácter obligatorio para los negociadores de los convenios, “la Confederaciones asumen los compromisos recogidos y se obligan en consecuencia a llevar a cabo todos los esfuerzos y las actuaciones pertinentes” para que sus respectivas organizaciones asuman y trasladen a la negociación estos criterios.

Además, las centrales recuerdan que, como en los AENC anteriores, se constituirá una Comisión de Seguimiento integrada por tres representantes de cada una de las organizaciones firmantes del acuerdo, con las funciones de “interpretar, aplicar y hacer seguimiento de lo efectivamente pactado”.

Por otro lado, los sindicatos, en contra de la patronal, insisten en que el preacuerdo incluye una “cláusula de revisión” –término que no aparece en el texto definitivo y que la patronal se niega a suscribir–, de forma que “los salarios se incrementarán en todo el exceso de inflación (más allá del 2,5% acumulado en 2015 y 2016) si la subida pactada se sitúa en el tope del 2,5% en esos años, y si se está por debajo, aumentará en una parte del exceso, la equivalente a la proporción que guarda el aumento salarial acumulado inicial y el 2,5%”.

RESPUESTA TAMBIÉN A LA REFORMA LABORAL.

Por otro lado, los sindicatos también ven en este preacuerdo un compromiso por “enriquecer los contenidos de la negociación colectiva de manera autónoma, sin injerencias externas”, en una crítica velada a la reforma laboral que, en su opinión, debilitó el diálogo bilateral.

“En consecuencia, en este marco de consenso no caben reformas unilaterales que afecten a las condiciones de trabajo de las empresas”, remachan las centrales en este sentido.

Para los sindicatos, el acuerdo que se firmará próximamente “viene a reafirmar la existencia de una nueva etapa en el ciclo económico, una etapa indudablemente expansiva”, pero que posee riesgos debido a los desequilibrios que mantiene la economía y que debe ser apuntalada mediante un impulso, entre otras cosas, de la demanda interna.

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