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MADRID, 14 (EUROPA PRESS)

Un medicamento desarrollado hace 50 años y abandonado porque se consideró que era demasiado tóxico ha ganado una segunda vida en un ensayo clínico internacional. La investigación, liderada por científicos del Instituto del Cáncer Dana-Farber, en Estados Unidos, mostró que el fármaco y un agente potenciador alargaron la vida de pacientes con cáncer colorrectal metastásico que habían agotado los tratamientos estándar disponibles.

En un artículo publicado en la edición digital de este miércoles de 'New England Journal of Medicine', los científicos de Dana-Farber y centros de investigación de todo el mundo han encontrado que la combinación farmacológica -administrada como una sola pastilla conocida como TAS-102– no sólo extendió la supervivencia global de los pacientes sino que también retrasó el avance de la enfermedad y lo hizo con muy pocos efectos secundarios.

Según los autores del estudio, los resultados son especialmente impresionantes porque la mitad de los pacientes acababa de terminar el tratamiento estándar con la clase de agentes de quimioterapia fluoropirimidinas (por ejemplo, 5-fluorouracilo ['FU-5'] o capecitabina '[Xeloda]'), pero sin obtener beneficios. El hecho de que TAS-102 detuvo temporalmente la enfermedad en muchos de estos pacientes sugiere que funciona a través de una vía bioquímica diferente de 5-FU y, por lo tanto, puede servir como una alternativa a la terapia estándar.

“El cáncer colorrectal es la segunda causa más común de muerte por cáncer después del cáncer de pulmón en Estados Unidos y es un enorme problema de salud en todo el mundo”, afirma el autor principal del estudio, Robert J. Mayer, vicepresidente de la Facultad de Asuntos Académicos, médico oncólogo e investigador del cáncer colorrectal en Dana-Farber. “Tener un nuevo fármaco eficaz bien tolerado en un cáncer que es tan frecuente es una buena noticia para los pacientes”, añade.

El ensayo, un estudio de fase 3 que involucra las principales instituciones de investigación del cáncer en Europa, Estados Unidos, Australia y Japón, reclutó a 800 pacientes con cáncer colorrectal metastásico que fueron empearonado a pesar del tratamiento anterior. Los participantes fueron asignados al azar para recibir TAS-102 o una pastilla de placebo.

El tiempo medio de supervivencia para los pacientes que recibieron TAS-102 fue de 7,1 meses, frente a 5,3 meses para los que tomaron un placebo, informan los investigadores. La mediana de tiempo antes de que la enfermedad se agravara fue de 5,7 meses para el grupo TAS-102 y 4 meses para el grupo placebo.

Aunque estas ganancias pueden parecer pequeñas, el hecho de que se produjeron en pacientes cuyo cáncer ya no responde a otros tratamientos plantea que TAS-102 es una promesa real como un tratamiento para la enfermedad, según los autores del estudio.

El componente de TAS-102 que mata las células del cáncer, un fármaco conocido como trifluridina, fue desarrollado a finales de 1950, casi al mismo tiempo que 5-FU. En ese momento, se pensaba que 5-FU funcionaba al incorporarse en el ADN de las células cancerosas y prevenir que las células metabolicen los nutrientes. Más tarde, se supo que el medicamento realmente funciona mediante el bloqueo de una enzima (la timidilato sintasa) que las células necesitan para sobrevivir.

Por el contrario, trifluridina se integra en el ADN de las células del cáncer, pero resultó ser demasiado tóxico para los pacientes cuando se administra en dosis necesarias para matar las células cancerosas. Hace unos 15 años, la compañía japonesa Taiho Pharmaceutical comenzó a probar trifluridina en combinación con tipiracil clorhidrato, un agente que bloquea el metabolismo de trifluridina. La combinación permitió a trifluridina ejercer su efecto beneficioso sin alcanzar niveles tóxicos, convirtiéndola así en una forma potencialmente útil de terapia contra el cáncer.

Los estudios clínicos iniciales en Japón en los pacientes con cáncer colorrectal mostraron resultados prometedores, lo que llevó a los pequeños ensayos en Estados Unidos liderados por investigadores de Dana-Farber y otros centros científicos. Estos ensayos mostraron que el fármaco era bien tolerado en pacientes estadounidenses, estimulando el lanzamiento del ensayo de fase 3.

“Cuando vimos por primera vez los datos del ensayo, eran inequívocamente positivos –subraya Mayer–. Se observaron los beneficios del medicamento en pacientes sin importar la edad, la etnia, el sexo o la composición molecular del tumor”. El siguiente paso será probar TAS-102 en combinación con otros fármacos que se utilizan habitualmente en combinación con 5-FU y comparar resultados, adelanta Mayer.