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BANGKOK/YAKARTA, 13 (Reuters/EP)

Tailandia, Malasia e Indonesia seguirán devolviendo los barcos con miles de inmigrantes de vuelta al mar, según ha asegurado este miércoles un alto cargo tailandés, un día después de que el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) pidiera una operación de rescate rápida para evitar una crisis humanitaria.

Varios miles de inmigrantes, muchos de ellos hambrientos y cansados, están a la deriva en las aguas del sureste asiático en embarcaciones que han sido abandonadas por los traficantes de personas tras la represión por parte del Gobierno tailandés contra el tráfico de inmigrantes, según ha denunciado la ONU.

“Indonesia, Malasia y Tailandia han decidido que no recibirán a las personas de las embarcaciones, hasta donde yo sé”, ha declarado el portavoz de la junta militar tailandesa, general Werachon Sukhondhapatipak, a Reuters, sin entrar a comentar el llamamiento de ACNUR a una operación internacional de búsqueda y rescate.

El Ministerio del Interior de Malasia tampoco ha querido comentar la petición de la ONU. La cuestión será discutida en un encuentro de quince países que se celebrará el 29 de mayo en Bangkok, ha indicado Werachon.

En Tailandia, las autoridades están aplicando la política de repeler las embarcaciones ofreciendo alimentos, agua, combustible y asistencia médica a los barcos pero evitando que toquen tierra.

Ante esta decisión de Tailandia, se ha producido un incremento en el número de inmigrantes de Bangladesh y Birmania que se dirigen hacia Malasia e Indonesia. Tailandia ordenó limpiar los presuntos campamentos de los traficantes la semana pasada después del hallazgo de 33 cuerpos, presuntamentes de inmigrantes de Birmania y Bangladesh, en una fosa común cerca de la frontera con Malasia. Eso ha provocado que muchos inmigrantes hayan sido abandonados en el mar.

MALASIA E INDONESIA

Pero un alto responsable marítimo malasio indicó este martes, despuésde que más de mil personas llegaran a la isla malasia de Langkawi durante el fin de semana, que si llegan más barcos serán devueltos. “No les permitiremos que lleguen” a territorio malasio, indicó el almirante Tan Kok Kwee, responsable de la región norte de la Agencia Marítima de Malasia. “Es una cuestión de política”, añadió.

Indonesia entregó alimentos, agua y suministros médicos a unos 500 pasajeros de una embarcación frente a la costa Aceh, en el noroeste, este lunes, antes de enviar el barco hacia Malasia. La Marina indonesia dijo que los pasajeros fueron devueltos porque querían ir a Malasia y no a Indonesia.

Un día antes, también en Aceh, Indonesia rescató a casi 600 inmigrantes de embarcaciones de madera sobrecargadas. Estos inmigrantes fueron llevados a tierra y se encuentran en Aceh. La política indonesia ha sido ofrecer alimentos y cobijo a los refugiados y coordinarse con los órganos internacionales, ha indicado un portavoz del Ministerio de Exteriores, Armanatha Nasir, este miércoles.

Esto es lo que se hizo con los cerca de 600 rescatados el domingo, ha añadido. “Lo que no queremos es cargarlos en un barco y empujarlos al océano”, ha añadido.

PETICIÓN DE ACNUR

ACNUR pidió este martes a los países del sureste asiático “abrir las fronteras” ante la continua llegada de inmigrantes rescatados por las fuerzas de seguridad tras ser abandonados por las mafias de trata de personas.

“ACNUR pide a los gobiernos del sureste asiático que fortalezcan las operaciones de búsqueda y rescate y que mantengan abiertas sus fronteras, ante las informaciones de que miles de personas han sido abandonadas entre el mar de Andamán y el estrecho de Malacca”, dijo su portavoz, Adrian Edwards.

Edwards reveló que, de acuerdo con la ONG tailandesa Arakan Project, “miles de personas –la mayoría serían rohingya y bangladeshíes– podrían estar a la deriva tras haber sido abandonados por las mafias para evitar ser arrestados después de las recientes operaciones de seguridad llevadas a cabo por Tailandia y Malasia”.

“Diversas fuentes también nos han alertado de que podría haber más barcos de este tipo en toda la región, que aún estarían a la espera de ser localizados y rescatados”, apuntó, subrayando que las operaciones de salvamento marítimo impulsadas por los países ribereños son vitales debido “al debilitado estado de los inmigrantes, después de días, incluso probablemente semanas, con poca comida y agua”.