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La llegada del monzón podría complicar aún más la situación, de ahí la urgencia

MADRID, 1 (EUROPA PRESS)

La ayuda humanitaria sigue llegando a Nepal desde distintos rincones del mundo pero trasladar esta ayuda a quienes más lo necesitan, principalmente los habitantes de los distritos más próximos al epicentro y fuera de Katmandú, se ha convertido en el principal desafío para las ONG que se esfuerzan por atender a los alrededor de 8 millones de damnificados que se calcula ha dejado el terremoto.

La llegada por avión de la ayuda humanitaria y de los cooperantes y equipos de rescate no es fácil. El pequeño aeropuerto internacional de la capital nepalí, Tribhuvan, no está preparado para recibir la llegada masiva de aviones de carga fletados por las ONG junto con los vuelos comerciales y otros especiales fletados por algunos gobiernos para sacar de Nepal a sus ciudadanos.

Como consecuencia de ello, se producen demoras en los aterrizajes y también se ralentiza el proceso de descarga del material ya que, como explica desde Katmandú el portavoz de Oxfam Intermón, Pablo Tosco, “no es lo mismo descargar un centenar de pasajeros que toneladas de carga”. Además, hecho esto, hay que proceder a identificar lo recibido, a almacenarlo y a distribuirlo. “Se trata de un gran desafío al que el Gobierno y las ONG tienen que hacer frente”, añade.

Pero sin duda, el mayor reto que tienen tanto el Gobierno nepalí como las organizaciones humanitarias es hacer llegar a quienes más lo necesitan esa ayuda. Con el paso de los días, según Tosco, se va teniendo “un poco más de información” sobre la situación en los distritos más afectados.

En el caso de Oxfam Intermón ya se está trabajando en el de Gorja, donde se situó el epicentro. Aquí, en algunas zonas el 90 por ciento de las casas han quedado destruidas. El objetivo de la ONG, según el portavoz, es hacer llegar hasta ellos agua potable, tanques de agua y cubos, así como material de saneamiento, principalmente letrinas.

POR HELICÓPTERO O A PIE

Sin embargo, a algunas de estas aldeas remotas solo se puede acceder por helicóptero o a pie. Esto supone “un gran problema para las ONG”, reconoce, de ahí el que se esté “evaluando la forma más rápida y efectiva” de hacer llegar alimentos, agua y atención sanitaria a estas personas que en muchos de los casos lo han perdido todo.

Según Tosco, “es insostenible llevar toda la ayuda por helicóptero”, pero tampoco es factible hacerlo por tierra, ya que algunas carreteras están cortadas y otras “no son aptas para camiones”. Esto está ralentizando la ayuda y generando desesperación entre la población, que se siente abandonada, de ahí la importancia también, subraya, de “acompañar emocionalmente” a los afectados y hacerles ver que “no están solos”.

Además, la sensación de urgencia es aún mayor por el hecho de que en unas semanas empezará el monzón y de hecho esta semana ya ha llovido en la zona, complicando la ya de por sí deplorables condiciones en las que viven los damnificados, muchos de ellos en tiendas de campaña improvisadas con unos palos y una lona, incide el portavoz de Oxfam Intermón. “Hay que actuar rápido”, subraya.

LLEVAR LA AYUDA A LOS PUNTOS MÁS REMOTOS

El portavoz de Cruz Roja Española en Nepal, Miguel Ángel Rodríguez, también coincide en que “la prioridad es mover la ayuda de emergencia a los puntos más remotos” y poder ofrecer “saneamiento adecuado para evitar epidemias”. En el caso de Cruz Roja, sus equipos de evaluación se han valorado la situación del distrito de Sindupalchowk, otro de los más afectados, donde hay “un 90 por ciento de devastación de viviendas”.

Según Rodríguez, el Gobierno nepalí está tratando de “agilizar la salida de suministros” hacia las zonas más afectadas fuera de Katmandú y en el caso de la ONG española está actualmente negociando la disponibilidad de helicópteros para enviar su material y ayuda. Igualmente desde la sede de la Cruz Roja Nepalí salen constantemente camiones con ayuda, pero dado el estado de las carreteras, pueden tardar “días” en llegar a su destino.

Hasta que puedan llegar las organizaciones internacionales, ha sido la Cruz Roja Nepalí y sus voluntarios los que han atendido a los afectados en los puntos más remotos, no sin dificultades debido a que algunos de ellos solo se puede llegar en helicóptero o a pie. La tardanza en la llegada de la ayuda está generando “desesperación” entre la población reconoce.

Los voluntarios de la Cruz Roja Nepalí, “experta en respuesta ante desastres”, han repartido ayuda de emergencia como kits de cocina, alimentos básicos y establecido algunos puntos de agua, pero sus stocks se están agotando y “la logística no es a gran escala”. Por ello, “es urgente llegar y llevar más material”, principalmente de cobijo, pero también agua y alimentos.

Además, estos voluntarios han ofrecido, “dentro de sus posibilidades”, primeros auxilios a los heridos que han encontrado, muchos de los cuales son evacuados en helicóptero a otros lugares, principalmente Katmandú, para su tratamiento.