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Remarca que más de la mitad de las mezquitas salafistas de España están en Cataluña

BARCELONA, 27 (EUROPA PRESS)

El ministro del Interior, Jorge Fernández, ha exigido al director de la fundación Nous Catalans, Àngel Colom, que “deje de enredar” en las relaciones entre España y Marruecos, y le ha reprochado que se permita dar lecciones de seguridad al Estado.

En un almuerzo-coloquio sobre seguridad organizado por el Círculo Ecuestre de Barcelona, ha respondido así a las palabras de Colom, que este domingo criticó al ministro y al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) por “maniobrar de forma imprudente para situar a un radical” como portavoz de la Comisión Islámica de España.

Colom aseguró que el antiguo portavoz y actual presidente de la Comisión Islámica de España, Mounir Benjelloun, “es un hombre próximo a Justicia y Caridad, un movimiento prohibido en Marruecos por radical, que propone y propugna un califato”.

“Las relaciones entre España y Marruecos son magníficas y no necesitamos intermediarios como ese señor que, con que no enrede, hará un gran servicio a la causa”, ha advertido Fernández, que ha acusado al líder de Nous Catalans de manipular sus palabras.

El ministro, que este lunes por la tarde acudirá al funeral en la Sagrada Familia por las víctimas del accidente aéreo de Germanwings, ha negado que vinculase nunca yihadismo con independentismo, pero ha insistido en alertar de los riegos de la actividad de Nous Catalans.

“Esas actividades de captar a inmigrantes que están viviendo aquí para que se incorporen al independentismo es una actividad que debe llevarse con cuidado y prudencia porque si no se corren determinados riegos”, ha apuntado.

Fernández ha recordado que cinco de las once operaciones contra el yihadismo que se han hecho en España en lo que va de año han tenido implicación en Cataluña, y ha destacado que 50 de las 98 mezquitas salafistas en España se encuentran en Cataluña: “Eso nos obliga a una reflexión”.

CIBERATAQUES

Aun así, el ministro ha destacado que desde 2012 el 80% del adoctrinamiento y captación de yihadistas se hace a través de Internet y no en las proximidades de los centros de culto o en las cárceles como sucedía antes.

Por ello, ha defendido que el ciberespacio “no puede ser un espacio de impunidad”, y ha remarcado que el Gobierno tiene el objetivo de garantizar un uso adecuado de las redes sociales y los sistemas de información.