lunes, 21 septiembre 2020 13:50

Nepal.- Ante un terremoto la primera medida es luchar por el mayor número de supervivientes, según Médicos del Mundo

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

Cuando ocurren grandes tragedias, su intensidad se mide por número de víctimas que se anuncian en las primera horas, y, el hecho de que el primer recuento partiera ya de 400 muertos, llevaba a pensar a todos los que conocen Nepal que la catástrofe ocasionada por el terremoto sería de gran magnitud y con consecuencias devastadoras para la salud de la población.

Por el momento, el número de víctimas sigue creciendo, y así será los próximos días mientras se lleven acabo las tareas de desescombro, según ha explicado a Europa Press, el portavoz de Médicos del Mundo, José Félix Hoyo, quien afirma que la prioridad de la asistencia sanitaria es “luchar por obtener el mayor número de supervivientes bajo los escombros”, al menos durante los siete u ocho días posteriores al derrumbe.

Sin embargo, este trabajo no es fácil teniendo en cuenta que, las últimas informaciones, alertan del colapso de los hospitales y del derrumbe parcial o total de muchos de los centros sanitarios. Por el miedo a nuevas réplicas, “muchos sanitarios prefieren no trabajar dentro de los edificios”, lo que ha llevado a montar hospitales de campaña y barracones prefabricados para atender en la calle a los pacientes que van llegando.

Allí pueden llegar a sus servicios de urgencias entre 2.000 y 3.000 personas a la vez con traumas graves, heridas y fracturas abiertas que hay que tratar y estabilizar, lesiones que a menudo requieren cuidados intensivos médicos curativos o, incluso, quirúrgicos.

“Las necesidades en las primeras horas son traumatológicas y quirúrgicas”, por este motivo las organizaciones no gubernamentales y de cooperación lo primero que suelen enviar a las zonas siniestradas son equipos médicos y quirúrgicos, “con los que trabajar lo más rápidamente posible”.

Un estudio publicado en 2011 en la revista 'The Lancet', afirmaba que un terremoto masivo puede poner desde un 1% a un 8% de la población en situación de riesgo; un segundo pico de mortalidad se produce pocas horas después del terremoto, las personas con graves lesiones, como laceraciones del hígado o del bazo, fracturas de pelvis, y hematoma subdural sucumben.

A continuación, un tercer pico se produce en los días o semanas después del terremoto, las personas con sepsis y fallo multiorgánico mueren; y, finalmente, la falta de saneamiento, higiene y agua potable puede provocar la aparición de epidemias.

Ahora mismo, hay que mirar también más allá de las repercusiones directas sobre la salud de la población. En las próximas semanas, podrían aumentar las infecciones respiratorias debido a que hay muchas personas durmiendo en la calle, y la temperatura es fría por la noche en Nepal.

Además, se han roto muchas tuberías con lo que la calidad del agua es mala y hay cortes de luz que no garantizan la seguridad de los alimentos, “esto podría provocar la aparición de enfermedades de trasmisión fecal-oral, además de infecciones dermatológicas por la escasa higiene”.

PODRÍA SUPERARSE LOS 10.000 MUERTOS

Por el momento, son más de 3.000 los muertos y se habla de cerca de 6.000 desaparecidos, sin embargo aún los equipos de emergencia no han podido acercarse a todas las zonas siniestradas; esto lleva a pensar que los fallecidos se multiplicaran.

“Es muy difícil hacer un recuento oficial de víctimas, es una zona con mucha población en dos núcleos urbanos y hay edificios altos que no están protegidos para riesgo sísmico; además es difícil acceder a muchas zonas del Valle de Katmandú incluso en condiciones normales. Las víctimas podrían llegar a 10.000, aunque inicialmente es una elucubración que no se va a saber en semanas”, explica.

Además, actualmente las carreteras que comunican las urbes con las pequeñas poblaciones de la ladera del Himalaya tienen difícil acceso, “son intransitables”, y, es posible, que lleve semana acceder a ellas, esto hace que la estimación de fallecidos en estos momentos sea complicada, sin contar los que se encuentran aún debajo de los edificios derrumbados.

Médicos del Mundo ha organizado un equipo de medicina y cirugía compuesto por tres expertos en emergencias (una persona coordinadora y dos logistas), junto con un kit de material completo, que saldrá hacia Nepal en las próximas horas para desplegar la respuesta de emergencia necesaria en una situación como la que se está viviendo en estos momentos tras el terremoto.

Además se espera que salga otro desde Francia y, en próximos días, un nuevo envió desde España. Asimismo, cuanta con equipos presente en Katmandú y Chautara con proyectos de salud materno infantil desde antes del terremoto que están ya trabajando con las víctimas.

EQUIPOS COORDINADO Y EL PAPEL DEL TRIAJE

Según Hoyo, “organización, acceso y asistencia rápida” son claves para conseguir salvar al mayor número de personas. En un primer momento, debe existir una gran coordinación en la atención, para ello el papel del triaje es fundamental para definir los pacientes más graves cuya vida corre más riesgo.

Como en cualquier tipo de catástrofes, en un principio el triaje ha diferenciado entre las personas que acuden a los hospitales andando y las que no pueden moverse; y, en una segunda fase del triaje, las que tienen unas heridas tan graves que es imposible garantizar su supervivencia.

“Hay un periodo en el cual es muy difícil atender a todas las personas”, explica Hoyo, quien cree que parte de que ese trabajo se desarrolle de la mejor manera es gracias a la capacitación del equipo de triaje.

Más adelante, se deben poner en marcha equipos móviles que puedan reforzar la atención de aquellas zonas más apartadas a las grandes ciudades, así como atender a aquellos enfermos que no pueden moverse.

Actualmente, existe un mecanismo de coordinación internacional encargado de que cada una de las organizaciones que trabaja sobre el terreno este dispuesta en una zona concreta dentro del área afectada por el terremoto. “De modo que se va a priorizar las zonas donde hay más pacientes o donde no hay asistencia, de modo que haya equipos de Atención Primaria y quirúrgica en todas las zonas afectadas”, afirma.

Ante tragedias como la ocurrida este fin de semana, “es necesario que haya disponibilidad de equipos sanitarios muy rápido”, es decir que puedan desplazarse “en un periodo de tiempo corto” ya que, “cuanto antes estén allí, más vidas se salvan”.