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MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

La ley debe ser vista como un factor determinante de la salud y la seguridad y puede emplearse como una herramienta poderosa e innovadora para hacer frente a los acuciantes problemas de salud mundiales, afirma una comisión de alto nivel recién formada dada a conocer por el Instituto O'Neill para la Ley de Salud Global en la Universidad de Georgetown, Estados Unidos.

En su “comentario” publicado en la edición digital de la revista 'The Lancet', los copresidentes de la Comisión Lawrence O. Gostin y John T. Monahan, junto con el coordinador del proyecto de la Comisión, María C. Debartolo, y el editor jefe de la revista, Richard Horton, dicen que los objetivos de la Comisión son “definir y describir sistemáticamente el panorama actual de la legislación que afecta la salud y la seguridad global”. Por ello, estos expertos defenderán la fuerza de la ley para mejorar la salud.

Los autores apuntan a tres eventos recientes –la crisis del Ébola en África Occidental, los actuales litigios internacionales que implican a la Convención Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud y el impulso a la cobertura universal de salud– que demuestran cómo “la interacción entre las leyes nacionales, subnacionales y el derecho internacional, junto con la influencia de muchas esferas jurídicas, ilustran el poder – y la debilidad – de la ley como una herramienta”.

La reunión inaugural de la Comisión está prevista para el 22 y el 23 de abril en el Instituto O'Neill en 'Georgetown University Law Center' en Washington, Estados Unidos. Durante el próximo año y medio, este equipo se propone identificar los medios basados en la evidencia de que la ley puede contribuir a mejorar los resultados de salud y seguridad; mejorar las formas en que la salud y la seguridad se priorizan en la legislación y la política; y examinar cómo las organizaciones internacionales, los procesos gubernamentales y los instrumentos pueden apoyar, reforzar e incentivar el desarrollo de las leyes nacionales de los países para mejorar la salud y la seguridad de su población.

Los miembros de la Comisión reflejarán los diversos orígenes geográficos y múltiples sectores, como las organizaciones internacionales, los gobiernos, la academia y la sociedad. “El poder de la ley no es simplemente para crear un estado de derecho, sino fundamentalmente para lograr la aspiración de un mundo de que se puede disfrutar del más alto nivel posible de salud”, concluyen los autores.