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MADRID, 20 (EUROPA PRESS)

Los obispos españoles destinarán 250.000 euros a los cristianos perseguidos de Siria e Irak y los harán llegar por medio de la Santa Sede para “aliviar su sufrimiento en los campos de refugiados y en las poblaciones asediadas” y piden que “nunca se utilice el nombre de Dios para perseguir o asesinar”.

Así lo ha anunciado el presidente de la CEE, Ricardo Blázquez, durante el discurso inaugural de la CV Asamblea Plenaria, en la que los obispos se han unido al Papa Francisco para exigir “respeto a la dignidad humana y a la libertad religiosa”, ante la “dureza” de una persecución que “ha herido no solo a cristianos sino también a fieles de otras religiones”.

“Es terrible que a unas personas y familias se las sitúe irremediablemente ante las alternativas siguientes: o creéis y hacéis lo que os mandamos, o salís de vuestra tierra, de vuestra casa y de vuestro pueblo, que ha sido vuestra patria desde tiempo inmemorial, o inmediatamente os asesinamos”, ha lamentado.

En este sentido, el obispo se ha preguntado si “se hacen eco las sociedades occidentales debidamente de esta causa, para que la opinión pública exija que se paren estos desmanes” y ha reclamado “protección y defensa” para “toda causa a favor de la vida, la dignidad humana y sus derechos”.

A su juicio, “la violencia y la crueldad” han alcanzado cotas que se pensaban ya “superadas hace siglos”. Por ello, los obispos quieren promover en la opinión pública y en los ciudadanos españoles “una mayor sensibilidad y atención ante este sufrimiento olvidado que atenta cruelmente contra la vida y libertad religiosa de numerosas poblaciones”.