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BEIRUT, 17 (Reuters/EP)

El presidente sirio, Bashar al Assad, ha acusado al Gobierno de Turquía de haber prestado un apoyo militar y logístico a los grupos rebeldes que considera clave para lograr hacerse con el control de la ciudad de de Idlib, en el noroeste del país.

Idlib, una localidad muy cercana a la frontera con Turquía, es la segunda capital de provincia que cae en manos rebeldes en los cuatro años de guerra en Siria. Según ha denunciado Al Assad, la ciudad ha sido capturada por una alianza de grupos islamistas entre la que se encuentran milicianos del Frente al Nusra, la filial de Al Qaeda en Siria.

“Cualquier guerra debilita a cualquier Ejército, no importa cuan fuerte o cuan moderno sea”, ha explicado Al Assad, en una entrevista concedida al diario sueco 'Expressen', al tiempo que ha asociado la caída de Idlib al apoyo turco.

“El principal factor fue el respaldo que llego desde Turquía: el apoyo logístico y militar y, por supuesto, el apoyo financiero que llego procedente de Arabia Saudí y Qatar”, ha expresado el presidente sirio, quien al mismo tiempo ha descrito a Siria como “una falla tectónica”, porque cuando alguien se mete con ese accidente geográfico, “eso tiene ecos y repercusiones en diferentes regiones, incluso en Europa”.

El próximo mes, el enviado de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, planea celebrar una reunión con representantes de los bandos enfrentados en Siria para promover una salida al conflicto. Este tipo de encuentros han fracasado en su intento de realizar progresos en la pacificación del país.

Al ser cuestionado por la iniciativa de la ONU, Al Assad ha argumentado que la crisis siria ha sido precisamente complicada por intervenciones externas. Sobre De Mistura, ha asegurado que fracasará “si no convence a países como Turquía para que paren de apoyar a terroristas” y si “no dejan a los sirios resolver sus problemas”.