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La organización llegó a recaudar 10.650 euros haciendo llamadas aleatorias a ciudadanos españoles

MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

Una empleada de la sede central del PP en la calle Génova de Madrid recibió una de las decenas de llamadas telefónicas aleatorias que realizaba una trama chilena dedicada a los secuestros virtuales en los que hacen creer a su víctima que tienen capturado a algún familiar y piden dinero a cambio, según han informado a Europa Press fuentes policiales. En este caso la víctima, presa del miedo, acudió rápidamente a la Policía, pero no llegó a hacer ningún pago a estos extorsionadores que llegaron a hacer hasta 15 llamadas diarias en España en un negocio en el que llegaron a recaudar 10.650 euros.

El director general de la Policía, Ignacio Cosidó ha comparecido este viernes en el complejo policial de Canillas junto al responsable de la Comisaría General de la Policía Judicial, Santiago Aparicio y los responsables de esta investigación que ha dado con los responsables de esta modalidad de secuestro relativamente nueva en España, aunque muy común en otro países. Actuaban desde una cárcel de Chile.

Según han explicado los responsables policiales, en un principio estos secuestradores virtuales se tomaban su tiempo para seleccionar a su víctimas, muchas veces extrayendo información de las redes sociales para asustar a sus víctimas con datos concretos de sus familiares, pero luego se dieron cuenta de que les era más rentable hacer llamadas aleatorias e ir “sacando” la información a los extorsionados aprovechándose de su miedo.

EJEMPLO DE CONVERSACIÓN

Uno de los responsables policiales ha reproducido lo que podría ser una conversación tipo de estos delincuentes:

– “Tenemos secuestrado a uno de tus hijos”.

– “¿¡A quién?!”

– “Al menor”

– “¡¿A Carlos?!”

– “Sí a Carlos, le tenemos aquí con nosotros”.

Posteriormente la trama se dio cuenta de que en muchas ocasiones las personas a las que llamaban no tenían hijos por lo que optaron por empezar la conversación anunciando el secuestro de “un familiar… tu ya sabes quién”. En el momento en el que la persona al otro lado del teléfono acertaba a decir un nombre, empezaba la extorsión: “sí, a ese, le tenemos secuestrado”.

En sus primeras llamadas esta trama pedía 200 euros a cambio de la liberación, pero se encontraron con que esa cantidad no era del todo creíble y les colgaban el teléfono. Por ello subieron el precio y llegaban a pedir 20.000 euros de inicio, aunque en el marco de la extorsión pedían a la víctima que les fuesen enviando cantidades más pequeñas acudiendo a un locutorio.

FALSOS SEGUIMIENTOS

Para ello, fuentes de la investigación han explicado que en ocasiones simulaban incluso falsos seguimientos. Lo hacían preguntando a sus víctimas por el lugar exacto en el que se encontraban y posteriormente acudían al mismo Google Maps para decirle lugares cercanos y hacerle creer que estaban en la zona.

La Policía Nacional ha identificado y localizado a los miembros de esta trama autora de centenares de llamadas a ciudadanos españoles comunicando falsos secuestros. Dos agentes especializados de la Sección de Secuestros y Extorsiones de la Policía Nacional se han desplazado recientemente a Santiago de Chile para cooperar con la Policía de Investigaciones Chilena (PDI) en la búsqueda de los autores de esta estafa telefónica.

Los autores intelectuales de estas llamadas se encuentran en un centro penitenciario de Santiago de Chile, desde donde realizan estas comunicaciones, y familiares y personas conexas a ellos serían los responsables de hacer efectivos los ingresos realizados por las víctimas. Ahora se está a la espera de que la autoridad fiscal y judicial competente en aquel país actúe en función de su legislación nacional y de la Comisión Rogatoria Internacional emitida por la Justicia española.

14 VÍCTIMAS PAGARON

En casi dos meses, la Policía Nacional ha recibido 162 denuncias en distintas provincias, la mayoría de ellas registradas en Madrid, con 75 casos, y Málaga, con 35, seguidas de Zaragoza y Sevilla. Tan sólo un 10 por ciento de ellas, es decir, 14 víctimas, hicieron efectivo el pago del supuesto rescate. En estas llamadas, los falsos secuestradores les exigían de 350 a 5.000 euros por la liberación de un familiar.

Aunque sus objetivos eran elegidos de modo aleatorio y principalmente en ciudades, el perfil de la víctima que sí ha ingresado el rescate solicitado responde al de una persona de avanzada edad y no habituada a relacionarse en redes sociales ni entornos virtuales.

Desde que el pasado mes de febrero la Policía Nacional alertara sobre este nuevo tipo de estafa y difundiera unas pautas de prevención, el número de denuncias ha descendido notablemente. No obstante, la Policía no oculta estas llamadas pueden seguir produciéndose hasta que no se cierre el proceso judicial abierto en Chile, motivado por la Comisión Rogatoria Internacional librada por el Juzgado de Instrucción 5 de Zaragoza, el primero en investigar estas llamadas.

CONSEJOS PARA EVITARLO

También advierte de la posibilidad de que otras personas relacionadas con la trama continúen con esta modalidad delictiva con fines lucrativos. Por ello los especialistas en secuestros y extorsiones de la Policía Nacional insisten en una serie de consejos que pasan por desconfiar de este tipo de llamadas y contactar de inmediato con la Policía Nacional si recibe una de estas comunicaciones desde un número privado o desconocido.

La investigación ha sido realizada por la Sección de Secuestros y Extorsiones de la UDEV Central, de la Comisaría General de Policía Judicial, en colaboración con la Brigada Provincial de Policía Judicial de Zaragoza y las distintas plantillas territoriales en las que se ha producido alguna denuncia.