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Agentes de la Policía Nacional han detenido a dos personas como presuntas autoras de ocho delitos de hurto, todos ellos relacionados con manipulaciones de cajeros automáticos de sucursales bancarias de Toledo.

La intervención policial, que tuvo lugar el pasado 5 de abril, estuvo precedida de la llamada de un ciudadano al teléfono de referencia para emergencias policiales 091, informando de la presencia en la Ronda de Buenavista de dos varones que le despertaban sospechas, ha informado la Delegación del Gobierno en nota de prensa.

A partir de ese momento se coordinó por parte de varios agentes una vigilancia discreta sobre estas personas, que se desplazaron a bordo de un vehículo hasta el barrio de Santa Teresa, pudiendo observarse cómo accedían al cajero interior de una sucursal bancaria y, asimismo, manipulaban un segundo cajero instalado en la fachada exterior de otra oficina.

Finalmente, los policías procedieron a la detención de estos dos varones, después de que, una vez identificados, estuvieran en posesión de cuatro artilugios manuales conocidos como 'cepos' o 'arpones capturadores', hallándose asimismo forzada la tapa del dispensador de efectivo del cajero exterior en el que habían estado operando instantes antes.

Igualmente, entre sus pertenencias se localizó también una tarjeta de crédito a nombre de una tercera persona de cuyo origen no pudieron dar explicación convincente alguna.

Las pesquisas practicadas a continuación por los investigadores condujeron a determinar que los dos detenidos serían responsables de un total de ocho manipulaciones de cajeros automáticos ocurridos en Toledo desde el pasado mes de enero, uno de ellos ubicado en la Ronda de Buenavista y el resto en el Barrio de Santa Teresa y alrededores, habiendo logrado un botín superior a los 4.000 euros en efectivo, si bien no se descarta que esta cantidad pueda verse incrementada.

Los detenidos, ambos de nacionalidad extranjera, tienen antecedentes policiales, constándole a uno de ellos varias detenciones por idéntico tipo de hechos.

Los 'cepos' o 'arpones capturadores' son dispositivos de fabricación casera que se introducen en el cajero, dentro del dispensador de billetes y que consisten en una chapa con dos pares de lengüetas, entre las que queda atrapado el dinero de forma que el cliente no puede acceder a él, impidiendo igualmente que los billetes regresen al interior del cajero, permitiendo que, posteriormente los delincuentes regresen a la sucursal y extraigan el artilugio con todo el dinero que haya podido quedar atrapado.

Para introducir el cepo, previamente tiene que conseguirse abrir la tapa del dispensador de efectivo, lo que generalmente se realiza con una tarjeta de crédito de una tercera persona que no tiene relación con los autores. En este caso, los detenidos se valieron para ello de la tarjeta bancaria que les fue intervenida.

Desde la Policía Nacional se aconseja a los ciudadanos que, cuando realicen operaciones en cajeros automáticos comprueben el correcto el correcto funcionamiento de los mismos y que, en todo caso, ante desistan de realizar movimientos ante cualquier sospecha de fraude, dando aviso de forma inmediata en dicho caso al teléfono del 091.