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MADRID, 31 (EUROPA PRESS)

El sistema inmunológico del cuerpo lucha contra enfermedades, infecciones e, incluso, el cáncer, actuando como soldados para proteger contra los invasores y los disidentes, pero resulta que el sistema inmune tiene traidores entre sus filas. La doctora Karin de Visser y su equipo del Instituto del Cáncer de Holanda descubrieron que ciertas células inmunológicas son persuadidas por los tumores de mama para facilitar la propagación de las células cancerosas.

En los países occidentales, alrededor de una de cada ocho mujeres desarrollará cáncer de mama y entre las que mueren de esta enfermedad, el 90 por ciento fallece porque el cáncer se ha diseminado a otras partes de su cuerpo y formado metástasis. Por esta razón, los investigadores del cáncer están tratando de comprender cómo se produce el proceso de metástasis.

Hace unos años, se informó de que las pacientes con cáncer de mama con un alto número de células inmunes llamadas neutrófilos en la sangre están en mayor riesgo de desarrollar metástasis. Se supone que las células inmunes deben proteger nuestro cuerpo, por lo que surge la pregunta de por qué los altos niveles de neutrófilos están vinculados a un peor resultado en las mujeres con cáncer de mama.

Estos científicos descubrieron que ciertos tipos de tumores de mama causan un efecto dominó de reacciones en el sistema inmunológico. El tumor envía moléculas de señalización que a través de un número de pasos hacen que el sistema inmune produzca un montón de neutrófilos, algo que ocurre normalmente como parte de una reacción inflamatoria, pero los neutrófilos que se activan por el tumor se comportan de manera diferente.

Resulta que los neutrófilos activados por un tumor son capaces de bloquear las acciones de otras células inmunes, llamadas células T, según las conclusiones de este trabajo, que se publican en la edición digital avanzada de este lunes de la revista 'Nature'. Las células T son las que pueden, en ocasiones, reconocer y destruir las células cancerosas.

De Visser y su equipo descubrieron que una proteína de señalización llamada interleucina 17 (IL17 o) es importante para este proceso. “Vimos en nuestros experimentos que IL17 es crucial para el aumento de la producción de neutrófilos –afirma De Visser–. Y no sólo eso, resulta que es también la molécula que cambia el comportamiento de los neutrófilos, haciendo que se vuelvan inhibidores de las células T”.

El primer autor del artículo e investigador postdoctoral Seth Coffelt mostró la importancia de la vía IL17 mediante su inhibición en un modelo de ratón que imita la metástasis del cáncer de mama humano. Cuando se inhibieron los neutrófilos, los animales desarrollaron mucha menos metástasis que los animales del grupo de control, en el que no se inhibió la ruta IL17 de producción de neutrófilos.

“Lo que es notable es que el bloqueo de la vía IL17 de neutrófilos evitó el desarrollo de metástasis, pero no afectó al tumor primario -comenta De Visser–. Así que esto podría ser una estrategia prometedora para evitar que el tumor se extienda”.

Como los neutrófilos son importantes para proteger a las personas de las infecciones, los fármacos que inhiben los neutrófilos hacen a los pacientes susceptibles a todo tipo de infecciones, pero la inhibición de la vía IL17 podría ser una estrategia segura. De hecho, existen medicamentos que ya lo hacen y, actualmente, se están probando fármacos anti-IL17 en ensayos clínicos como tratamiento para las enfermedades inflamatorias, como la psoriasis y el reumatismo.

El mes pasado, la agencia norteamericana del medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó la primera terapia contra IL17 para pacientes con psoriasis. “Sería muy interesante investigar si estos fármacos ya existentes son beneficiosos para las pacientes con cáncer de mama. Puede ser posible llevar estos traidores del sistema inmunológico hacia el lado bueno y prevenir su capacidad para promover la metástasis del cáncer de mama”, concluye De Visser.