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LONDRES, 30 (EUROPA PRESS)

El primer ministro de Reino Unido, David Cameron, ha dado inicio este lunes oficialmente a la campaña para las elecciones del 7 de mayo con una defensa de la ideología conservadora frente al “caos” económico que representaría el Partido Laborista y, en particular, su líder, Ed Miliband.

Cameron ha cumplido con el trámite y ha informado a Isabel II de la inminente disolución de la Cámara de los Comunes. A su regreso del Palacio de Buckingham, el 'premier' ha comparecido frente a su residencia oficial de Downing Street y ha lanzado un mensaje más político que protocolario.

“En 38 días, os tendréis que enfrentar a una dura decisión. El próximo primer ministro que salga desde esa puerta seré yo o será Ed Miliband”, ha dicho Cameron, que ha mencionado al líder laborista tres veces durante su alocución.

El jefe de Gobierno ha dicho que los conservadores defienden “una economía” que crece, que crea empleo, que genera el dinero para financiar adecuadamente y mejorar la Seguridad Social”, un Gobierno “que recorta impuestos para 30 millones de trabajadores” y un país “seguro”.

Frente a esta postura, figura “el caos económico de David Miliband”, ha advertido Cameron. En este sentido, ha alertado de subidas de impuestos y de un gasto público “fuera de control”. “La deuda aumentará y se perderán empleos como resultado”, ha apostillado Cameron, según los medios locales.

“Después de cinco años de esfuerzos y sacrificios, Reino Unido va por el buen el camino. Estas elecciones van de seguir adelante y, como primer ministro aquí en el número 10 (de Downing Street), eso es lo que cumpliré”, ha agregado.

EMPATE

El mensaje político dado por Cameron ha puesto en evidencia hasta qué punto Reino Unido se encamina a sus elecciones más reñidas de las últimas décadas. Un sondeo del 'Sunday Times' situó el domingo a los laboristas cuatro puntos por delante de los 'tories': 36 por ciento frente a 32 por ciento.

Sin embargo, la mayoría de las encuestas ponen a ambos bloques en un empate técnico y todos los analistas dan por hecho que ninguna de las dos grandes formaciones podrá gobernar sin el apoyo –al menos puntual– de otros partidos.

Cameron ha prometido en su discurso que viajará a los cuatro grandes territorios que componen Reino Unido durante la campaña electoral para explicar cómo pudo levantar un país que consideraba “al borde del precipicio” hace cinco años, cuando los conservadores lograron la victoria electoral.