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NUEVA DELHI, 30 (Reuters/EP)

El Gobierno indio se ha comprometido a emplear “todas sus fuerzas” para detener los sacrificios de vacas en todo el país, una práctica habitual de los musulmanes que ha despertado la ira de los hindúes, para quienes las reses son sagradas y han protagonizado varias manifestaciones contra los mercados de carne islámicos.

“¿Cómo es posible que sigamos aceptando que matar vacas esté permitido en este país”, ha declarado el ministro del Interior indio, Rajnath Singh, haciéndose eco de la promesa electoral del primer ministro Narendra Modi.

“Vamos a emplear todas nuestras fuerzas para prohibir esta práctica y construir un consenso”, ha añadido el ministro del Interior, a sabiendas se que el país es el segundo exportador mundial de carne y el quinto consumidor del planeta.

Los opositores de la prohibición entienden esta medida como una discriminación no solo contra los musulmanes sino también contra los cristianos o los hindúes de las castas mas bajas cuya dieta de proteínas depende de la carne.

Aunque esta medida de momento solo se aplica en algunos estados en los que gobierna el BJP de Modi, la ampliación de esta restricción a nivel nacional podría hacer peligrar miles de trabajos.

Así, el presidente de la Asociación de Mercaderes de Carne de Bombay, Mohammad Ali Qureshi, ha declarado que cualquier tipo de prohibición a nivel nacional supondrá un absoluto fracaso porque la carne es un alimento esencial en algunas regiones.

“Es simplemente imposible”, ha declarado Qureshi, quien ha advertido de que su organización “no se va a quedar de brazos cruzados” si el Gobierno finalmente impone su voluntad en todo el país. “Nuestra protesta”, indicó, “también será a nivel nacional, y lo van a lamentar”.