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MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

Un estudio del Centro de Cáncer de la Universidad de Colorado, Estados Unidos, publicado este miércoles en 'Nature Genetics' describe una recientemente descubierta causa genética heredable de la leucemia linfoblástica aguda (LLA), la mutación del gen ETV6. Al igual que la mutación del gen BRCA pone a las personas, como la actriz Angelina Jolie, en riesgo de desarrollar cáncer de mama y de ovario, la identificación de mutaciones en el gen ETV6 puede permitir a los médicos predecir el desarrollo de LLA, posibilitanto un mayor seguimiento y, tal vez en el futuro, estrategias para prevenir la enfermedad.

Cada año se diagnostican en Estados Unidos poco más de 30.000 casos de LLA, con la mayoría de ellos en niños de 2 a 5 años. “Estas personas nacen con un gen roto y les prepara para la leucemia”, afirma uno de los autores de este trabajo, Chris Porter, investigador en el Centro de Cáncer de UC y profesor asociado en el Departamento de Pediatría de la Escuela de Medicina de la UC. El hallazgo comenzó en una familia que tenía una tasa anormalmente alta de LLA, con grandes glóbulos rojos, bajo recuento de plaquetas y propensión a sangrar.

Este vínculo familiar con una dinámica sanguínea anormal y predisposición a LLA implicaba un denominador genético común, pero la pregunta era qué, exactamente, en los genes de esta familia provocó estos problemas en la sangre. Para responder a la cuestión, el grupo interpretó “la secuenciación de todo el exoma” de los miembros de la familia para, efectivamente, tomar imágenes de cada gen productor de proteínas en los cromosomas de estas personas predispuestas a LLA.

En el Centro de Cáncer de CU, el bioinformático Ken Jones, tamizó los datos para comparar estos genomas de alto riesgo con los genomas de riesgo normal, hallando que la diferencia clave entre los genomas sanos y aquellos con predisposición a desarrollar LLA estaba en la mutación del gen ETV6. El gen está implicado en el desarrollo de células sanguíneas.

Mutaciones “somáticas” del gen, es decir, mutaciones que no están presentes en el genoma en el nacimiento si no que se desarrollan más tarde, han sido implicadas previamente en el desarrollo de cánceres de la sangre. De hecho, la translocación somática ETV6 es el reordenamiento del gen más común en la leucemia infantil. Porter explica que la mutación somática del gen ETV6 requiere la presencia de otras mutaciones “ayudantes” para causar LLA.

Este estudio es uno de los dos nuevos informes que demuestran la mutación en la “germinal” de ETV6, lo que significa que la anormalidad que es heredable y está presente en el genoma al nacer, también puede causar cáncer. Así, la mutación y el riesgo pueden ser hereditarios. A diferencia de la mutación somática del gen, parece como si la mutación germinal pone al paciente un paso más adelante en la dirección del desarrollo de la leucemia desde el momento del nacimiento.

Porter y sus colegas esperan que el trabajo futuro muestre la prevalencia de esta mutación. “No es común en la población general –adelanta Porter– pero creemos que podría ser mucho más común en las personas que desarrollan LLA”. Esto significa que en las personas que desarrollan LLA, la mutación hereditaria del gen ETV6 puede ser una causa en algunos casos.