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VALLADOLID, 26 (EUROPA PRESS)

La Fundación Grupo Norte apoyará a tres entidades sociales con 51.000 euros a través de sus Premios 'Por las personas', que en esta tercera edición han recaído en los proyectos de Adisli, Fundación Privada ARED y la Coordinadora de Obras Socioeducativas de La Salle, que beneficiarán a personas con discapacidad, víctimas de violencia de género y jóvenes sin recursos, respectivamente.

Los proyectos de los ganadores se han presentado en una rueda de prensa en la que han estado presentes el director general de Políticas de Apoyo a la Discapacidad del Ministerio de Sanidad, Ignacio Tremiño, y el presidente de la Fundación Grupo Norte, Javier Ojeda, además de responsables de las tres asociaciones ganadoras.

El objetivo de estos premios es reconocer la labor de organizaciones sociales sin ánimo de lucro de toda España y prestar apoyo económico a iniciativas concretas que persigan la formación o capacitación profesional para lograr la integración social y laboral mediante el empleo a colectivos que se encuentren en situación de exclusión o desamparo social, desfavorecidos o desprotegidos por cualquier causa.

“Somos conscientes de que en las circunstancias actuales no hay mejor inversión posible que facilitar un empleo a una persona que lo necesite”, ha explicado Ojeda en declaraciones recogidas por Europa Press.

La entidad ha recibido en esta tercera edición un total 98 iniciativas sociales procedentes de 13 comunidades autónomas, lo que supone récord de participación desde que en el año 2012 nacieran los Premios 'Por las personas'. De todos los presentados, los trabajadores de Grupo Norte han elegido en votación electrónica y anónima los tres proyectos que, a su juicio, merecen el respaldo económico.

Los tres proyectos se desarrollarán a lo largo de este año y la Fundación Grupo Norte hará un seguimiento para que se cumplan sus objetivos.

PROYECTOS

En concreto, la asociación Adisli para la Atención de Personas con Discapacidad Intelectual Ligera e Inteligencia Límite llevará a cabo el proyecto 'Proyecto Emplea-T' en Madrid que beneficiará a 70 personas en edad laboral.

Se trata de un proyecto que va desde la información, orientación y asesoramiento hasta el apoyo en el puesto de trabajo de las personas con discapacidad intelectual ligera o inteligencia límite que participan en la iniciativa, ha explicado la presidenta de Adisli, María Belén Meyer, quien ha destacado la importancia de que una vez conseguido el empleo estas personas lo mantengan en el tiempo.

Otro de los proyectos que recibirán ayuda es el 'Programa de integración sociolaboral dirigido a mujeres víctimas de violencia de género' de la Fundación Privada ARED, que se llevará a cabo en Barcelona y se dirige a 15 mujeres que han sufrido violencia de género y que se encuentran en situación de riesgo de exclusión social.

El objetivo que se persigue es la integración social y laboral de las víctimas, pero con el fin de que no sólo logren encontrar un trabajo, que ya “es difícil”, sino que recuperen lo que “alguien las quitó” como es la dignidad, la motivación, la confianza en sí mismas, la esperanza y la libertad, ha señalado la presidenta de ARED, María Teresa Rodríguez, quien ha añadido que “el trabajo es el que erradica la violencia de género”.

El tercero de los proyectos es el titulado 'Semillas de futuro' que lleva a cabo la coordinadora de Obras Socio Educativas La Salle y se desarrollará en Barcelona, Bilbao, Córdoba y Jerez de la Frontera y se dirige al colectivo juvenil para intentar dar respuesta a la población que más sufre las consecuencias de la crisis.

El objetivo que se persigue es un acceso al empleo para personas en situación o riesgo de “exclusión”, aunque el secretario de Obras Socio Educativas de La Salle, Borja Doval, considera también en algunos casos un “éxito” que una persona regrese al sistema educativo.

PRIORIDAD EL EMPLEO

En este contexto, el director general de Políticas de Apoyo a la Discapacidad ha incidido en que en la situación actual uno de los esfuerzos prioritarios se dirige a las personas desfavorecidas.

En este sentido, ha incidido en que cuando una persona con discapacidad, víctima de violencia de género o persona joven que ve que se le “cierra las puertas” encuentran un empleo, que es una “oportunidad”, les “cambia la vida” y les genera la posibilidad de ser “una persona normal”.

Tremiño, quien ha insistido en que la inclusión pasa por que una persona tenga una oportunidad, ha señalado que aunque se va por el buen camino, hay mucho que hacer porque la diferencia del acceso al empleo entre personas con discapacidad y las que no lo tienen es de un 40 por ciento.

Sin embargo, ha recordado que los últimos años ha crecido el empleo entre personas con discapacidad, en un 29 por ciento en 2013 y en un 19 el pasado ejercicio.