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OVIEDO, 25 (EUROPA PRESS)

El Consejo de Gobierno ha aprobado en la reunión ordinaria mantenida este miércoles el nuevo Plan de Gestión del Lobo, que revisa el de 2002 y con el se persiguen dos objetivos que pasan por conservar la especie en el contexto geográfico de la población noroccidental ibérica y realizar una gestión favorable a los intereses de los ganaderos asturianos, tanto minimizando los daños que el lobo pueda causar como compensando económicamente los que produzca.

Una de las novedades del Plan es que en las reservas regionales de caza se podrán abatir ejemplares de lobo en las cacerías legalmente autorizadas de otras especies. Estas actuaciones prevén la colaboración voluntaria de cazadores, siempre bajo supervisión del personal de la guardería. Los cazadores no podrán quedarse, en ningún caso, con resto alguno de los ejemplares capturados.

Según ha informado el Ejecutivo asturiano a través de nota de prensa, durante la última década, “con las disposiciones incluidas en el Plan de Gestión del Lobo, se incrementaron notablemente los esfuerzos de seguimiento de la especie”. Así, han destacado que los datos disponibles reflejan una situación de estabilidad en el número de manadas presentes en Asturias, cuyo número es de unas 30, con una ligera tendencia al alza.

El Gobierno considera que este nuevo plan es una herramienta que permitirá cumplir la obligación legal de mantener la población del lobo en un “estado de conservación favorable”, tal y como establece la directiva Hábitats, y compatibilizar ese mandato con la necesaria garantía del desarrollo ganadero. Y, todo ello, con un mayor grado de eficacia por parte del personal encargado de esta tarea.

Así se destaca que el plan favorecerá el desarrollo de un censo real de la especie en cada zona de gestión y controlar su distribución en manadas e individuos flotantes, además de vigilar el comportamiento predatorio de cada grupo, con el objetivo de elevar la eficacia sobre los ejemplares que originan daños al ganado.

El texto establece que el Gobierno del Principado deberá desarrollar un reglamento de tramitación de los daños ocasionados por la fauna silvestre. Además, en colaboración con los ayuntamientos, diseñará un programa de erradicación de los perros asilvestrados que incluirá indemnizaciones por los perjuicios a los ganaderos.

También prevé medidas para agilizar la tramitación de estas indemnizaciones. Uno de los objetivos a alcanzar es un plazo máximo de 15 días en el pago cuando exista acuerdo entre el Gobierno del Principado y el damnificado o, en caso contrario, que el expediente se resuelva en un plazo máximo de 45 días. En el Parque Nacional de los Picos de Europa se aplicará lo dispuesto en las normas de este espacio protegido.

CONTROLES DE POBLACIÓN

En la nota de prensa se destaca además que el nuevo plan de gestión contempla la realización de controles de población del lobo allí donde su presencia comprometa la viabilidad económica de las explotaciones agropecuarias, teniendo como prioridad reducir lo máximo posible los daños por ataques de esta especie. Un objetivo para el que se promoverá el máximo consenso con los ayuntamientos y todos los sectores afectados, entre ellos, ganaderos y cazadores, para que las medidas que se lleven a cabo sean producto de un amplio debate y acuerdo entre las partes.

El documento también contempla la creación de una base de datos del lobo en Asturias, de libre acceso, que reúna toda la información vinculada a la especie e incluya registros de manadas de lobos censados, de la mortalidad no natural, de ataques a animales en explotaciones ganaderas y de indemnizaciones concedidas y denegadas, así como de avistamientos e indicios.