Compartir

La excavación iniciada hace poco más de un año por el Ayuntamiento de Boadilla del Monte en el cerro de San Babilés, lugar donde la tradición oral sitúa los restos del santo, ha producido interesantes descubrimientos arqueológicos. El Ayuntamiento ha decidido mostrarlos a vecinos y visitantes en una exposición que se instalará en la sede institucional del Consistorio entre el 30 de abril y el 8 de junio.

Para interpretar lo que se encontraba en la zona hace 1.300 años, momento en el que se data el martirio del santo, se mostrarán las estructuras arqueológicas y las fases de identificación de lo hallado en el cerro, fotos de los hallazgos más importantes y explicación de lo que significan; materiales identificados y su localización así como una recreación en 3D de la ermita y los restos asociados.

Los hallazgos han confirmado la existencia de asentamientos organizados en torno a una ermita ya desde finales del siglo VIII, con una necrópolis asociada que tenía su origen al final de la época romana. Al hallazgo de la ermita y la necrópolis, se añadieron restos de cabañas así como un singular horno de cal que indicaría que se habrían reutilizado materiales, probablemente para levantar la iglesia que en el siglo XIII se edificó sobre el templo visigodo para sacralizar el territorio reconquistado.

Entre los descubrimientos realizados destaca un enterramiento, a solo 60 centímetros de la superficie, que presentaba una tapa de granito de grandes dimensiones bajo la cual apareció una impresionante estela romana a modo de cabecera de tumba y otra pieza de granito a los pies. La tumba presentaba un único individuo que tenía como ajuar una pequeña botella de cerámica de cuello esbelto y cuerpo globular que puede ser fechada en el siglo VI ó VII. De este dato, el equipo arqueológico deduce que la estela, de época romana, fue reutilizada en época visigoda, momento al que corresponden el ajuar y la sepultura.

Tanto la ubicación de la tumba, en el centro de la Iglesia y alineada con las dos necrópolis, como la calidad de sus materiales y el hecho de que se haya reutilizado una estela romana en un enterramiento visigodo son indicadores de la relevancia que tendría el personaje ahí enterrado.

La importancia de los hallazgos arqueológicos, entre los que se encuentran 40 tumbas, restos de la iglesia, asentamientos en torno a ella como una gran estancia destinada probablemente a reuniones de los habitantes de la zona, vasijas, jarras, estelas, alhajas, etc, llevaron al Ayuntamiento a solicitar a la Dirección General de Patrimonio que incluyera el yacimiento entre los visitables en la Comunidad de Madrid y anunciar su intención de musealizarlo.

El Consistorio pretende retomar la excavación y continuar con la línea marcada hasta ahora. De hecho, hasta el momento únicamente se ha delimitado el yacimiento y solo se han excavado, con resultados muy prometedores, 5 de las tumbas encontradas.