Compartir

El Palacio del Infante D. Luis va camino de recuperar, 250 años después de su construcción, todo el esplendor con el que lo diseñó el arquitecto Ventura Rodríguez. El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, el consejero de Presidencia, Justicia y portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Salvador Victoria, y el alcalde de Boadilla del Monte, Antonio González Terol, han inaugurado hoy el jardín, uno de los espacios más emblemáticos del palacio, y una muestra arquitectónica tardobarroca muy importante en nuestro país.

En la visita han podido comprobar también el avance de las obras del interior que se están acometiendo en esta primera fase, que comprende, además del propio jardín, las fachadas y los portones laterales de acceso, ya rehabilitados, el muro perimetral y estancias como la capilla, la sala de música y los vestíbulos de la planta baja, cuyas obras están muy avanzadas. También en esta fase ha sido recuperada la explanada oeste. La restauración del edificio está en manos del arquitecto José Ramón Duralde.

La terraza del jardín restaurado tiene una superficie de 13.500 m2, de los que solo el parterre ocupa unos 6.500. La obra ha corrido a cargo de la reputada paisajista Lucía Serredi, autora también de proyectos como los jardines del Palacio de Aranjuez o los de la Casa de América. La restauración ha sido posible gracias a que se conservaban suficientes elementos tanto arquitectónicos como vegetales y gráficos del proyecto original.

El jardín consta de un parterre dividido geométricamente en dos jardines asimétricos, reflejo de la clara influencia italiana que tuvo Ventura Rodríguez. En él se han plantado un gran número de especies originales, entre las que se cuentan tilos de Holanda, cipreses de la Toscana, lilos, moreras, perales, 3.000 plantas tapizantes, enredaderas sóforas y unos 10.000 bojes que lucen en el parterre.

Además de las plantaciones, se ha construido un complicado sistema de drenaje, aprovechando la red original de pozos que descarga en un colector general, así como un sistema de riego que permanece oculto y que aporta la máxima optimización tecnológica.

Esta primera fase de restauración del palacio ha contado con un presupuesto de 5,5 millones de euros, cofinanciados por el Ayuntamiento de Boadilla y la Comunidad de Madrid a través de los Fondos FEDER de la Unión Europea. Actuaciones como los portones y el muro perimetral han sido financiadas por el Banco Santander. El presupuesto para el jardín ha ascendido a 1,7 millones de euros.

El objetivo de la restauración del palacio es convertirlo en un elemento turístico de primer orden no solo para los ciudadanos de la Comunidad de Madrid, sino también para visitantes procedentes del resto de España o incluso de otros lugares del mundo.