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Margallo ve “esperanzadoras” las conversaciones interlibias de cara a la formación de un gobierno de unidad nacional

MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha asegurado que la Alianza está dispuesta a ayudar a Libia e Irak en la lucha contra el terrorismo yihadista, si bien todavía está estudiando cómo hacerlo para que estos países puedan hacerse cargo de su seguridad sin que sea necesario desplegar fuerzas aliadas.

Así lo ha explicado Stoltenberg en rueda de prensa conjunta con el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, con quien ha abordado los nuevos “retos y amenazas” a los que se enfrenta la OTAN y que han situado en el este de Ucrania y en el Sahel y Oriente Próximo con la aparición de los terroristas del Estado Islámico.

El máximo dirigente de la Alianza Atlántica ha recordado que “la violencia terrorista se está extendiendo”, prueba de ello es la aparición del Estado Islámico en Libia, y que para hacerle frente es necesario mantener la “colaboración” con los socios de la región.

Y aunque no haya una intervención directa de la OTAN, ha destacado que todos los países miembros están contribuyendo a la coalición internacional que lidera Estados Unidos contra este grupo terrorista en Irak y Siria, tanto con ataques aéreos como con otras tareas como el adiestramiento, como es el caso de España.

ESTUDIANDO LA PETICIÓN DE IRAK

A este respecto, Stoltenberg ha indicado que la OTAN todavía está “valorando” la petición que le ha hecho el Gobierno de Irak para frenar el avance del Estado Islámico, siempre desde el punto de vista de ayudar a este país a “mejorar sus capacidades” para que pueda “hacerse argo de su propia seguridad”.

En cuanto a Libia, ha manifestado que la OTAN también está “dispuesta” a apoyar al Gobierno para constituir sus “instituciones de defensa” para que, al igual que Irak, pueda hacer frente con sus medios al terrorismo yihadista.

En cualquier caso, Stoltenberg ha dicho que, de momento, la Alianza se está centrando en defender a los países miembros frente a esta amenaza, y prueba de ello es la batería de misiles antiaéreos desplegados en la frontera sur de Turquía, misión en la que este año está participando España.

Durante su visita a España, la primera desde que accedió al cargo el pasado octubre, el secretario general de la OTAN ha mantenido encuentros, además de con Margallo, con el Rey Felipe VI, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el ministro de Defensa, Pedro Morenés.

PRIORIDAD, LA AMENAZA DEL SUR

El ministro de Asuntos Exteriores se ha referido también a la amenaza del terrorismo yihadista asegurando que es la “prioridad máxima” en los retos de seguridad a los que se enfrenta el Gobierno. De hecho, ha alertado de que supone una “amenaza para toda Europa y para el mundo”.

Sobre la situación que atraviesa Libia, Margallo opina que las conversaciones celebradas en los últimos días en Marruecos y Argelia son “esperanzadoras” y que una de las opciones que se manejan es la formación de un gobierno de unidad nacional que pueda ser “el interlocutor que solicite el apoyo que considere conveniente”.

También se plantea, ha añadido, la creación de un consejo de estado en el que puedan sentarse representantes del autoproclamado gobierno de Trípoli, así como un consejo de seguridad nacional que dependa directamente del primer ministro con el objetivo de resolver el “problema de mando” existente en el país.

El ministro ha dejado claro que cualquier intervención de la OTAN en Libia debería contar con el visto bueno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Una vez que esto ocurriera, serían los organismos de la Alianza Atlántica los que decidirían cómo actuar.