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WASHINGTON, 9 (Reuters/EP)

El acelerado crecimiento que han tenido los países latinoamericanos en la última década aún deja a uno de cada cinco residentes de la región viviendo con menos de 4 dólares al día, según ha señalado el Banco Mundial en un estudio publicado el lunes.

El informe, titulado “Dejados Atrás” se centra en aquellas personas atrapadas en la pobreza crónica entre el 2004 y 2012 en Latinoamérica, separándolos de aquellos que tuvieron una “movilidad a la baja”, o que se empobrecieron pese a haber percibido ingresos más altos previamente.

Así, el estudio identifica que de los 130 millones de personas clasificadas bajo la pobreza crónica, muchos viven en áreas urbanas, donde es más difícil atajar la pobreza ya que los esfuerzos se tienden a concentrar en áreas rurales. Además, las tasas de la pobreza crónica varían ampliamente a lo largo de la región, desde el 50 por ciento en Guatemala hasta el 7,8 por ciento en Uruguay.

Algunas de las poblaciones más pobres se concentran en regiones particulares de un país, como en el caso del estado de Ceará, en Brasil, cuya tasa de pobreza es el doble de la tasa de todo el país.

El estudio del Banco Mundial indica que la permanencia de las personas en situación de pobreza no sólo se debería a la falta de educación o de servicios de salud básica, sino que ha apuntado a que también habría factores psicológicos en juego. Se subraya el caso de algunas barriadas de Lima, donde un programa de tratamiento y prevención de la tuberculosis no logró mucho éxito hasta que el Gobierno introdujo consejería psicológica para la depresión.

“La pobreza te puede dejar en un estado mental complicado, (…) y ese estado puede hacer más difícil escapar de la pobreza”, ha declarado Jamele Rigolini, uno de los autores del estudio. “Puede ser un círculo vicioso que se autopotencia”, ha añadido.

Un mejor entendimiento de la gente atrapada en tales ingresos mínimos ayuda a enfocar mejor los programas de ayuda. Los autores destacan la importancia de incrementar la sensibilidad ahora que los esfuerzos por la reducción de la pobreza en la región se están frenando ante un crecimiento económico más débil.

El Banco Mundial proyecta que el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de América Latina se ralentice a un 1,7 por ciento en 2015, desde el 6 por ciento que alcanzó en 2010. El pasado mes de enero, los resultados de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) mostraron que la reducción de la pobreza se había estancado en la región, con escasas variaciones desde los niveles de 2012.