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MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

El optimismo y la ilusión han regresado a ARCO de manera definitiva y así se ha percibido entre los galeristas y los coleccionistas durante la primera jornada de esta feria, que abre este miércoles sus puertas a los profesionales, el viernes lo hará al público general y hasta el domingo 1 de marzo será epicentro internacional del arte contemporáneo.

La confianza que se respira entre las galerías que han asistido se potencia con los nuevos aires que este año ha aportado Colombia, país invitado, una nota de color que lleva consigo la visita de nuevas galerías latinoamericanas, que han convertido la 34 edición de ARCO en la puerta de entrada del arte actual llegado desde el otro lado del atlántico.

Un total de 218 galerías procedentes de 29 países –una menos que el año pasado– han acudido a esta cita. De ellas, 160 pertenecen al Programa General, diez a #ArcoColombia; 28 a Opening –galerías jóvenes con menos de siete años de historia– y 24 a SoloProjects –exclusiva para galerías latinoamericanas que muestran nuevos talentos– que reunirán 87 propuestas dedicadas a uno o dos artistas.

La pintura, las proyecciones y las instalaciones han ganado protagonismo en esta edición, mientras que la fotografía ha cedido el espacio que ocupó en pasadas ediciones y su presencia ya no es tan palpable entre las propuestas llegadas de todo el mundo. A esta diversidad de soportes y de estilos se une el carácter heterogéneo de las apuestas, en las que se respira irreverencia y denuncia, así como reflexión, introspección y emociones puramente sensitivas.

RAJOY, WERT O MONTORO, DESNUDOS

No obstante, lo cierto es que el grado de blasfemia y de burla se ha reducido de forma considerable y cuesta encontrar ejemplos llamativos. La voluntad de provocar escándalo se limita a pocos ejemplos, y uno de ellos es el caso de la artista peruana afincada en España Sandra Gamarar, quien en la obra 'El traje del emperador' (2015) se ha atrevido a desnudar a varios dirigentes políticos en fotografías de periódicos reales. Entre ellos, se encuentran Barack Obama, Vladímir Putin, David Cameron, Le Pen, así como los españoles Mariano Rajoy, José Ignacio Wert, José Manuel García-Margallo, Cristóbal Montoro o Jordi Pujol.

Otro ejemplo es el de la artista española Pilar Albarracín, una de las más consagradas en España, cuyas obras siempre juegan en papel reivindicativo. En este caso, con la obra 'Mandalas rojo' se forma a base de bragas en color rojo que la artista ha recolectado entre sus amigas, con el fin de crear un microcosmos.

REFLEXIÓN

En el campo de la reflexión se encuentra Eugenio Ampudia, quien presenta en el stand de la galería Max Estrella una obra de su serie 'Tomar medidas', en la que se encuentran metros imantados en la pared, en los que se lee la frase: “El futuro no es de nadie todavía”. Tal y como ha explicado el propio artista a Europa Press, la pieza pretende mostrar las posibilidades del lenguaje por parte de quien lo usa. “Depende de quien lo use puede reventar la realidad”, ha dicho.

Las cifras suelen ser motivo de atracción entre curiosos y, aunque no está claro cuál es la obra más cara de esta edición de ARCOmadrid, una de las piezas de mayor valor se encuentra en la galería Leandro Navarro, que suele albergar las piezas más cotizadas: se trata de 'Nature morte', de Pablo Picasso, que puede adquirirse por 1,4 millones de euros. Según ha explicado a Europa Press Iñigo Navarro, uno de los responsables de la galería, este año se ha hecho una “apuesta” por el arte de Bauhaus, una corriente artística que a su juicio tiene “escasa presencia” entre los coleccionistas españoles, por lo que en este stand se pueden encontrar ejemplos de Josef Albers o Kandinsky.

Elvira González es otra de las galerías que trabajan con el arte realizado en el siglo XX y este cuentan con obras relevantes como es el caso de la pieza 'Dorothy Lichtenstein' (1974), de Andy Warhol, o 'Quij' (1985), de Jean-Michel Basquiat. A ellas, se unen obras de artistas consagrados como Miquel Barceló, Elena del Rivero o Chema Madoz.

PRONÓSTICO: “BUENAS VENTAS”

La mayor parte de los galeristas coinciden en que este va a ser un buen año. Ese es el caso de Juana de Aizpuru –al frente de la feria en sus primeras ediciones–, quien espera “buenas ventas” y que considera que la llegada de Colombia como país invitado ha traído consigo a grandes coleccionistas latinoamericanos, algunos provenientes de países que tienen una fortaleza económica, según ha destacado este miércoles en declaraciones a Europa Press.

En cuanto a los obstáculos fiscales del arte y de la cultura en general, De Aizpuru ha señalado que aunque el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, siempre hace referencia a Hacienda cuando se habla de favorecer el campo cultural, cree que es un tema que no escapa a su competencia “mientras siga siendo ministro”.

Además, ha señalado que la iniciativa privada puede aportar mucho al Estado, puesto que son los coleccionistas privados los que mejor pueden conservar y cuidar las obras, así como dedicar el tiempo que esto requiere. Ahora, en cambio, “no hay aliciente” y esto ha hecho que muchas ventas se realicen en el extranjero. Sin ir más lejos, su galería solo ha vendido un diez por ciento de las obras en territorio español durante los años más duros de la crisis, según ha recalcado.

Por su parte, Iñigo Navarro, de la galería Leandro Navarro, ha destacado a Europa Press que este año se respira un “optimismo” y una “confianza” a la que se une la presencia de galerías y coleccionistas internacionales que durante los últimos años han “avalado” esta feria.