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MADRID, 24 (EUROPA PRESS – David Gallardo)

El guitarrista Javier Vargas regresa con From the Dark, un nuevo disco de su Vargas Blues Band, que “habla de esas raíces oscuras del mundo del blues, de los músicos que van siempre contracorriente pero siempre ven un rayo de luz para evolucionar e ir a mejor”. “Porque la música es el corazón de un mundo sin corazón”, recalca a Europa Press.

Ahondando en esta idea de la música salvadora, Vargas recalca que su guitarra es el instrumento con el que lucha “contra la adversidad” de la vida, “el arma con el que en lugar de balas”, lanza “notas musicales para llegar al corazón de la gente”. “A través de la música puedes llegar al corazón de muchas personas, aunque muchas personas no tienen corazón”, remacha.

From the Dark se grabó y mezcló en España por el ingeniero de sonido Alberto Seara en los estudios Cube de Madrid (propiedad del grupo Sôber y ubicados en Carabanchel), con la participación de Luis Mayo al bajo, el cantante inglés Gaz Pearson, Peter Kunst a la batería y la producción del propio Javier Vargas.

“Es uno de mis pocos discos grabados íntegramente en España. Llevo varios años de gira por todo el mundo y estoy un poco cansado para estar semanas en una casa que no es la mía. Quería grabar cerca de casa y estar tranquilo, y así descubrí este estudio de la gente de Sôber en Carabanchel, que tiene unos medios impresionantes”, recalca.

Tras bromear al subrayar que ha grabado “blues en el corazón de Carabanchel”, el músico apostilla que “lo que importa no es el lugar, sino la música y el sentimiento, porque si tienes un buen técnico, no hace falta ir a ningún lado”. “Cuando he grabado en Memphis, Chicago, Las Vegas o Los Angeles ha sido porque surgió la oportunidad de colaborar con determinadas personas”, agrega.

También se contó en la grabación con el teclista Húngaro Tamas Szasz y el guitarrista acústico Argentino Roberto Daiqui, quien colabora en el tema instrumental Esperanto. Por último, se sumaron al proyecto la cantante inglesa de blues Dani Wilde, así como el hermano de Mick, Chris Jagger.

“Este es el disco con un sonido más inglés de mi discografía”, concede Javier Vargas, para después admitir con una sonrisa que “siempre es interesante” colaborar con alguien con “sangre Jagger”.

BLUES CON CORAZÓN

Aún con la influencia inglesa, o precisamente por eso, este es un disco con el sonido reconocible de la Vargas Blues Band, una de las formaciones fundamentales del blues rock en España, curtida durante casi 25 años de carretera dentro y fuera de nuestras fronteras.

“Para tocar un buen blues hay que haber vivido una vida con alegría, con tristeza, y haber luchado mucho. El blues se lleva dentro del corazón y forma parte de la vida, de la noche, de la madrugada, del amanecer. De pasar penalidades en la música, del amor y el desamor. El blues no se aprende en el conservatorio, el blues forma parte de la vida”, explica el guitarrista.

Un blues que a pesar de formar parte de la vida, parece no tener cabida en los grandes medios de difusión, que según Javier “manejan los gustos y lo que oye la gente, salvo radios específicas que ponen verdadera música”.

“El resto es márketing y música pensada para vender, que sale de la cabeza de los ejecutivos y no del corazón de los artistas. El prime time lo manejan las discográficas que deciden lo que se oye y no se oye y se llevan los dividendos. Ese prime time no tiene que ver conmigo, ni con Jorge Salán, ni con Eddie Van Halen o Steve Ray Vaughan”, critica.

MALTRATO A LOS MÚSICOS

En este punto, denuncia que “hay un gran maltrato a la música y a los músicos y compositores”, al tiempo que agrega: “Yo sigo pagando por tocar, porque este disco lo he pagado yo. Los músicos pagamos por tocar porque es lo que nos gusta, pero llega un momento en que te das cuenta de que tienes derecho a sobrevivir y poder pagar tus facturas”.

“Llevo cuarente años en la carretera y es mi forma de sobrevivir. Nunca he podido vivir de vender discos ni de componer, habiendo hecho canciones para discos que han vendido millones, de gente como Miguel Ríos, Orquesta Mondragón, Joaquín Sabina, Manolo Tena… pero como autor no he ganado lo suficiente respecto a lo que ha vendido mi música. La historia de mi vida es pico y pala”, sentencia.

Y en esa carretera, la Vargas Blues Band tiene ya por delante un calendario de actuaciones para los próximos meses por países como Alemania, Suiza, Noruega y Francia, con tres fechas confirmadas en España en mayo en Bilbao (día 21 en Azkena), Madrid (día 22 en Penélope) y Barcelna (día 23 en Bikini). Ya en julio, estarán en el festival GraniRock de Badajoz.

“Tocaré hasta los últimos momentos de mi vida”, destaca Javier Vargas, quien además fantasea con “montar un club de blues debajo de casa para tocar cada noche”. “Porque lo que me gusta es tocar y eso es ya un éxito, porque mucha gente vive vidas que no les gustan con trabajos que no les gustan. Y si haces en tu vida lo que te gusta no lo puedes llamar trabjo, porque eso es disfrutar”, concluye.

https://www.youtube.com/watch?v=0ujfYxE_tuM