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DONETSK (UCRANIA), 24 (Reuters/EP)

Los separatistas prorrusos han anunciado este martes que han comenzado a retirar el armamento pesado de la línea de frente en el este de Ucrania en virtud del acuerdo de alto el fuego, pero el Ejército ucraniano, que dice que no lo retirará hasta que cesen los enfrentamientos, ha denunciado nuevos bombardeos.

Los enfrentamientos han remitido en el este de Ucrania en los últimos días después de que los rebeldes ignoraran inicialmente el alto el fuego que comenzó el 15 de febrero y aprovecharan para hacerse con el control de la estratégica localidad de Debaltseve.

Tras lograrlo, los rebeldes respaldados por Moscú han indicado que quieren que la tregua se aplique. Sin embargo, Kiev asegura que los separatistas siguen disparando, algo que los rebeldes niegan.

“Hoy, a las 9:00 horas (7:00 hora española) la planeada retirada del armamento pesado ha comenzado”, ha anunciado el comandante rebelde Eduard Basurin a Reuters. “Lo estamos retirando a 50 kilómetros de la línea fronteriza (…) por supuesto, no decimos exactamente dónde lo estamos retirando”, ha añadido.

Basurin ha negado las informaciones del Ejército ucraniano de enfrentamientos en el sureste, afirmando que ha habido “provocaciones” del bando gubernamental pero no enfrentamientos serios.

Kiev asegura que los rebeldes han lanzado ataques contra localidades próximas a Mariupol, un puerto de 500.000 habitantes, que Ucrania teme que pueda ser el siguiente objetivo de los separatistas. “Ha habido intensos bombardeos desde la mañana. La situación es tensa pero bajo control”, ha dicho Dimitro Chali, portavoz del Ejército ucraniano en Mariupol, a la cadena de televisión 112.

Entre las zonas que Kiev afirma que han sido bombardeadas figura la localidad de Shirokine, cerca de Mariupol, y la zona próxima a Debaltseve. El servicio de prensa de los separatistas, DAN, ha informado de diez incidentes de bombardeos de artillería del Gobierno cerca de la ciudad de Donetsk, bastión de los separatistas.