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PERTH (AUSTRALIA), 22 (Reuters/EP)

El primer ministro australiano, Tony Abbott, ha anunciado un endurecimiento de la legislación sobre inmigración y asilo para impedir la entrada en el país de individuos como Man Haron Monis, un iraní que mantuvo secuestrados a 18 rehenes a punta de pistola en Sídney en diciembre y que tenía concedido el estatus de refugiado. Dos rehenes y el propio Monis murieron el en asalto de la Policía que puso fin al secuestro.

“Simple y llanamente este monstruo no debería estar en nuestra comunidad”, ha afirmado Abbott. “No debería haberse permitido su entrada en el país. No debería haber estado en libertad bajo fianza. No debería haber tenido un arma y no debería haberse radicalizado”, ha indicado.

Monis solicitó asilo en Australia un mes después de llegar a Australia con un visado de negocios, en 1996. Más tarde se le concedió la ciudadanía y estaba en libertad bajo fianza durante la investigación del asesinato de su exmujer, del que podría ser responsable. En diciembre atacó el café Lindt de Sídney en nombre del Estado Islámico.

Por todo ello, Abbott ha defendido “reevaluar” el equilibrio entre libertades individuales y protección de la comunidad. “A Monis se le dio el beneficio de la duda en cada ocasión. Estaba jugando con el sistema”, ha argumentado.