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Morenés les agradece su trabajo porque contribuye a “dar tranquilidad” a una frontera “sensible” de la OTAN

ÄMARI (ESTONIA), 18 (De la enviada especial de EUROPA PRESS, Ana Moreno)

Los pilotos del Ejército del Aire que se encuentran desplegados en la misión de Policía Aérea de la OTAN en el Báltico han interceptado desde principios del pasado enero más de media docena de aeronaves militares rusas, cuya presencia en esta zona se ha incrementado notablemente a raíz del estallido del conflicto en el este de Ucrania.

Así lo ha explicado este miércoles el jefe del destacamento español en Estonia, el teniente coronel Enrique Fernández Ambel, a los medios de comunicación desplazados a la base de Ämari, hogar desde finales de diciembre de 115 militares y cuatro cazas Eurofighter cuya misión es dejar claro a las aeronaves rusas que vuelan desde el norte de su territorio, en San Petersburgo, hacia Kaliningrado, al sur de Lituania, que los países bálticos son miembros de la Alianza.

Estonia, Letonia y Lituania carecen de una defensa aérea consistente en aviones de combate, por lo que desde hace diez años los países de la OTAN se turnan para vigilar la zona. En concreto, el radio de acción de los pilotos españoles ocupa alrededor de 60.000 kilómetros cuadrados en el Mar Báltico y llegando hasta Polonia.

TENER TRANQUILIDAD

Para el ministro de Defensa, Pedro Morenés, que hoy ha estado visitando el destacamento en Ämari, se trata de una misión “fundamental” y “de extrema importancia” no sólo para la seguridad de los países bálticos, sino también “de España y del mundo”. “España está ayudando a estas naciones a tener tranquilidad”, ha dicho al contingente español.

Aunque la misión de Policía Báltica de la OTAN se puso en marcha en 2004 y los países aliados se van rotando en turnos de cuatro meses, la preocupación de Estonia, Letonia y Lituania se ha incrementado en el último año debido a una mayor presencia militar rusa por el conflicto ucraniano.

De hecho, la rotación que le correspondía a España en esta misión no era hasta 2016, pero las circunstancias han hecho que la OTAN incremente su vigilancia en la zona y haya incorporado una base más, la de Estonia, para albergar otro contingente aliado. No obstante, el ministro ha asegurado que nuestro país mantiene su rotación del año que viene y, por tanto, volverá a Estonia con un contingente similar al actual.

Según datos del Ejército del Aire estonio, mientras en 2007 los 'incidentes' con aeronaves rusas en el Mar Báltico se limitaron a siete, en los siguientes años se han ido incrementando progresivamente hasta que el año pasado la cifra llegó hasta 144. Y en sólo mes y medio de misión, los pilotos españoles han llegado a interceptar más de media docena de estos aviones.

Lo que se denomina 'incidente' no es en ningún caso un acto hostil por parte de los aviones rusos, que vuelan siempre por aguas internacionales, aunque muy próximas a Estonia, Letonia y Lituania. Se trata más bien de dejar constancia de su presencia en el Mar Báltico como una exhibición de su capacidad, a lo que las fuerzas de la OTAN responden mostrándoles también su poderío militar.

Estas aeronaves rusas suelen ser aviones de transporte, de guerra electrónica o de reabastecimiento en vuelo. Hasta la fecha, los pilotos españoles no se han topado con ningún caza como los Eurofighter en los que vuelan ellos y la actitud de los aviadores rusos no es nunca hostil.

SIN TRANSPONDEDORES NI PLAN DE VUELO

Pero eso sí, estas aeronaves de Moscú no pueden ser detectadas por los radares civiles porque apagan sus transpondedores y no informan de su plan de vuelo. Los radares militares, por su parte, los detectan sólo como una 'traza' que impide saber qué tipo de aparato está cruzando el mar. Es en ese momento cuando comienza la misión de los pilotos españoles y sus Eurofighter.

En un máximo de 30 minutos, dos cazas tienen que estar en el aire para mostrar su presencia a la aeronave rusa. En la mayoría de estas interceptaciones se trata de un mero acompañamiento y, en caso de que la OTAN dé instrucciones, establecer algún tipo de comunicación a través de señales visuales establecidas en los códigos internacionales. Nunca hay contacto por radio.

Según ha explicado el jefe de Operaciones del destacamento y jefe del escuadrón de pilotos, comandante Eladio Daniel Leal, el cometido de los aviones del Ejército del Aire es identificar la 'traza', verificar que sus intenciones no son ofensivas y acompañar a la aeronave en cuestión para hacerle saber que se encuentra cerca del espacio de soberanía de la OTAN y que no debe infringirlo.

El día a día de los pilotos españoles depende de la semana, ya que las operaciones se dividen en 'semanas frías' (cold week) y 'semanas calientes' (hot week). En las primeras, el contingente se dedica a hacer vuelos de entrenamiento por un espacio aéreo ya determinado por la OTAN. En las segundas, permanecen en alerta a la espera de tener que salir para interceptar aeronaves rusas y los cazas van armados.

OBJETIVOS COMPARTIDOS

Morenés ha destacado en rueda de prensa en la base de Ämari que en misiones como ésta es cuando se demuestra que la OTAN actúa como una organización en la que todos sus miembros tienen “objetivos compartidos”, independientemente de la zona del mundo donde se actúe.

Así pues, sobre el hecho de que Estonia, Letonia y Lituania no dispongan de defensa aérea con aviones de combate, ha remarcado que unos aliados han de ser “solidarios con los demás” y ha resaltado la importancia de esta misión por la situación geográfica del Báltico, en una de las fronteras más “sensibles” de la OTAN.

A la pregunta de cómo afecta la participación de España en esta misión de Policía Báltica a sus relaciones con Rusia, el ministro ha subrayado que el objetivo no es “generar problemas” con ningún país, sino “evitarlos”.

De este y otros asuntos, como las misiones que hay en curso actualmente, hablarán mañana, jueves, en reunión informal los ministros de Defensa de la UE en Riga (Letonia), adonde se ha trasladado el ministro Morenés tras visitar el destacamento en Ämari.

La misión del Ejército del Aire en Estonia finalizará el próximo 4 de mayo, pero los militares españoles volverán a esta base de Ämari en 2016, cumpliendo así con la rotación a la que se había comprometido nuestro país con la Alianza Atlántica.