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MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

La misión de las Fuerzas Armadas en Irak para adiestrar al Ejército de este país en la lucha contra el Estado Islámico se ha puesto ya en marcha de forma definitiva con la llegada de todo el contingente a los acuartelamientos cerca de Bagdad y en la cercana localidad de Besmayah donde van a realizar su labor.

El despliegue se completó el pasado fin de semana con la llegada de algo más de un centenar de militares, entre ingenieros y legionarios, así como parte del material necesario, a bordo de un Boeing 707 y un Airbus A310 de la Fuerza Aérea española, según han indicado a Europa Press fuentes del Estado Mayor de la Defensa.

El resto del contingente español ya se encontraba en el país árabe: unos diez efectivos habían llegado en diciembre para ir preparando el despliegue; a finales de enero viajó un primer grupo de unos 30 miembros del Mando de Operaciones Especiales, con sede en Alicante; y el 7 de febrero llegaron los primeros miembros del Mando de Ingenieros y de la Legión. En los vuelos del pasado domingo, viajó a Irak más personal del Mando de Ingenieros y de la Legión.

CANCELACIÓN DE AIR EUROPA

Finalmente, todos los vuelos al país árabe para el despliegue del contingente español han sido operados por aeronaves de la Fuerza Aérea española, después de que a principios de febrero la compañía Air Europa cancelara uno por motivos de seguridad ante los últimos ataques a aviones que se han producido al tomar tierra en suelo iraquí.

La de Irak es la más importante que han estrenado las Fuerzas Armadas españolas este año en lo que a número de efectivos se refiere: en total, son unos 300 los militares españoles los que forman la misión de entrenamiento y asesoramiento al Ejército iraquí, dentro de la coalición internacional de lucha contra el Estado Islámico.

Este contingente tiene el encargo de formar unidades convencionales y de operaciones especiales, además de desactivación de artefactos explosivos improvisados (IED), para lo cual estarán desplegados en Besmayah, ciudad situada al sur de la capital, y en un cuartel muy cercano a Bagdad.

“OBLIGACIÓN DE DEFENDERSE”

Las tropas españolas tienen el cometido de formar al Ejército iraquí, por lo que la seguridad del lugar de su despliegue correrá a cargo de otros contingentes con los que compartirán instalaciones. Eso sí, el ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha dejado claro que los militares “tienen la obligación de defenderse en caso de que sufran un ataque”.

Casi 11 años después de que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ordenara la salida de las tropas de Irak, los militares españoles volverán al país árabe. Eso sí, mientras la anterior misión sólo obtuvo el respaldo del PP en el Congreso, en esta ocasión el despliegue ha sido autorizado con una amplia mayoría de la Cámara y el apoyo del PSOE debido a la amenaza que supone un grupo terrorista como el Estado Islámico.