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Un jurado popular ha declarado este viernes culpable de homicidio por imprudencia y de una falta de maltrato a R.C.C., de 26 años -por ocho votos a favor y uno en contra- que ha sido juzgado esta semana en la Audiencia de Ciudad Real por quemar el cadáver de V.S.D., de 46 años, en Malagón (Ciudad Real) en agosto de 2012.

El jurado, durante la lectura del veredicto, ha señalado que para llegar a esta conclusión ha tenido en cuenta las declaraciones de testigos de la zona donde ocurrieron los hechos, que vieron como los dos hombres discutían, primero, y luego contemplaron como el acusado, agazapado, miraba como ardía el contenedor donde apareció quemado el cadáver de la víctima.

Asimismo, el jurado ha considerado el testimonio de los forenses que, durante el juicio, declararon que la víctima, que tenía alguna incapacidad física, cuando cayo dos veces, primero dándose contra un banco y luego contra el bordillo de una acera, lo que le causó la muerte, tuvo que ser golpeado por el procesado.

El jurado ha avalado la tesis del fiscal, que calificó los hechos como homicidio por imprudencia y ha pedido que se le imponga la pena máxima por este delito, cuatro años de cárcel, por el “reproche penal de que quemara el cadáver” de la víctima.

Por su parte, la acusación particular, que calificó los hechos de asesinato y solicitaba 25 años de cárcel, tras la decisión del jurado, se ha adherido a la tesis del fiscal y ha pedido la aplicación de le pena máxima, cuatro años.

Finalmente, la defensa, ha pedido que se le aplique la pena mínima por el delito de homicidio imprudente, dos años y medio, y que no se tenga en cuenta el reproche penal por la quema del cadáver.

En cuanto a las indemnizaciones para la familia, el fiscal ha pedido 137.000 euros para la madre y 10.000 euros para cada uno de sus cuatro hermanos, mientras que la acusación particular ha elevado a 300.000 euros la indemnización para la madre.

Finalmente, la defensa ha dejado en 74.000 euros la petición de indemnización para la madre y no ha pedido ninguna cantidad para los hermanos.