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TOLEDO, 1 (EUROPA PRESS)

El rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Miguel Ángel Collado, se ha referido a la reforma universitaria aprobada el pasado viernes por el Consejo de Ministros, asegurando que la nueva normativa es “inoportuna e incoherente”, ya que en estos momentos todavía se está llevando a cabo la implantación de los Grados Universitarios.

Por su parte, el director general de Universidades del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Manuel Velasco, ha dicho al respecto que “hay que tener sosiego” antes de valorar la medida, ya que es una norma “que necesita implementarse y ser aplicada”, y que “no obliga” a las universidades a ponerse en marcha de inmediato, sino que “ofrece la oportunidad” a las instituciones educativas de llevarla a cabo.

Así se han pronunciado durante la presentación de los Cursos de Postgrado de la Universidad regional en el Paraninfo Cardenal Lorenzana sobre un Real Decreto que permite que las universidades puedan elegir libremente la fórmula que prefieran para impartir sus titulaciones, con grados de tres o cuatro años más uno o dos de máster, siempre y cuando sumen 300 créditos ECTS.

En este sentido, Collado ha recordado que de momento hay solo una promoción de la nueva titulación de Grado “y todavía se están evaluando los títulos implementados”, por lo que es “inoportuno” un nuevo modelo.

Collado ha alertado además de que el hecho de que sean las universidades quienes en principio tomen o no la decisión de implantar el nuevo modelo puede derivar en que haya “17 sistemas universitarios distintos”, por lo que ha pedido al Ministerio de Educación que tenga “una visión nacional de sus competencias y mantenga la coherencia interna”.

“La decisión será por nuestros criterios y por la convergencia de otras universidades, es bueno un periodo de reflexión para ver qué titulaciones van a pasar a tres años dentro de un contexto nacional”, ha dicho Collado, quien ha apuntado que este tema será tratado en la Conferencia de Rectores, donde ha abogado por “homogeneizar y hacer una reflexión sobre la repercusión económica, tomando la mejor decisión para los estudiantes”.

En este sentido, ha recordado que desde el Ministerio “dicen que será un ahorro para las familias, pero la preocupación a parte de la economía tiene que ser la calidad de la formación”. “Hay que ver qué es lo mejor y que salgan estudiantes bien formados”, ha insistido.

JUNTA PIDE “SOSIEGO” ANTE LA IMPLANTACIÓN DE LA NORMA

Minutos después, dentro de este mismo acto, el director general de Universidades del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Manuel Velasco, ha respondido al rector que hay que tener “sosiego” en este tipo de cuestiones ya que la norma “necesita implementarse y ser aplicada, y no obliga desde el primer momento a ponerla en marcha” y solo “ofrece la oportunidad” a las universidades.

Así, ha abundado en que se trata de “un planteamiento nuevo y no es el momento para comentar determinadas cuestiones, sino ver cómo se desarrollan las cosas”.

“Las universidades tienen un papel importante y tienen que decidir si los grados van a tres o cuatro años, y es algo que se verá en los próximos años, habrá que ver en qué medida la norma favorece o no favorece”, ha señalado.

En todo caso, ha vuelto a apelar al “sosiego” subrayando que esta medida “a la larga puede ser beneficiosa en el sentido de equipararnos a Europa”. “Es una medida que no es de aplicación inmediata y dice que si las universidades lo deciden tendrán unos grados de tres años. La norma permite, no impone”, ha enfatizado.

Por último, ha indicado que ahora habrá que “examinar con detenimiento” este modelo “y ver si existe posibilidad de empezar a visualizar algún tipo de cambio en los grados”, recordando que “el fin no es económico”.