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La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Castilla-La Mancha denuncia que el nuevo Plan de Cuenca del Guadiana “pone límite al futuro de los agricultores de La Mancha, reduciendo las dotaciones de agua y agravando el problema histórico de regularización de pozos”.

La organización agraria considera “injustas” las limitaciones que se establecen en todas estas masas de agua subterráneas en cuanto a los recursos hídricos que los regantes del Alto Guadiana van a poder utilizar. Unas limitaciones en la cantidad de agua a utilizar, “pero también en cuanto a prohibir su acceso al derecho del recurso para riego, al suspender la posibilidad de otorgar nuevos pozos de hasta 7.000 metros cúbicos, amparados en el artículo 54.2 de la Ley de Aguas”.

“Esto significa que los regantes van a ver recortadas sus dotaciones y sus derechos al acceso al agua en una zona que afecta a 13.480 km2, donde de unas concesiones legales aprobadas por la propia Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) de 865,85 hectómetros cúbicos, solo van a poder utilizar entre 297 y 321 Hm3 anuales, es decir, alrededor de un 35 % de su derecho”, ha explicado el secretario general de UPA en la región, Julián Morcillo.

UPA considera, mediante un comunicado, que esta limitación “va a costa de la rentabilidad de sus explotaciones, sin ningún tipo de compensación”. Y en casos más extremos, señalan, como el de La Mancha Occidental I, “las limitaciones obligan a los regantes a solo utilizar un 27,85 % de sus derechos legales de riego”.

Desde la organización insisten que estas declaraciones de sobreexplotación se derivan del desarrollo del Plan Hidrológico del Guadiana que se aprobó en mayo de 2013, “plan que contó con el voto en contra de nuestra organización, y que fue duramente criticado por UPA Castilla-La Mancha”.

Desde la fecha de entrada en vigor de estas declaraciones de sobreexplotación la CHG (dependiente del Ministerio de Agricultura del Gobierno de España) tiene un plazo de 6 meses (hasta junio) para constituir las comunidades de usuarios de estas masas de agua y de un año para la aprobación de un programa de actuación a llevar a cabo en cada una de ellas. Es por ello, que UPA ha pedido una reunión al presidente de la Confederación Hidrográfica.