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MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

La fatiga es una de las manifestaciones más frecuentes y que más preocupa a los pacientes con cáncer, y es que ocho de cada diez la sufren, y entre el 33 y 40 por ciento creen que no se aborda debidamente este efecto secundario, lo que indica que es necesario realizar una adecuada valoración de la misma y un abordaje multidisciplinar, según la psico-oncóloga de la Fundación Grupo IMO Ana Sanz.

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, la fundación ha lanzado una campaña dirigida a la concienciación la población sobre la importancia de mantener una vida activa frente al cáncer. Con el título 'Actívate por el cáncer', la iniciativa lanza un mensaje de prevención que debe calar aún más en la población en general como es el llevar una vida activa y evitar el sedentarismo. En el marco de la campaña, la organización ha elaborado un decálogo para las cuestiones básicas que vive diariamente el paciente y cómo puede enfrentarse a ellas.

Según los expertos, las manifestaciones del cansancio más comunes son debilidad muscular, astenia, disnea, somnolencia o deterioro cognitivo. Aumenta con la progresión de la enfermedad y puede persistir meses o años tras la finalización de los tratamientos oncológicos. Por otro lado, factores derivados de la enfermedad, de los tratamientos oncológicos (cirugía, quimioterapia, radioterapia, etc.), la anemia, el dolor o trastornos psicológicos como la ansiedad y la depresión “influyen en la aparición de este efectos secundario”, advierten.

En concreto la ansiedad, comenta Ana Sanz, “es una de las variables psicológicas que menos se ha estudiado en este ámbito”, aunque actualmente se sabe que unos elevados niveles de ansiedad mantenidos en el tiempo, frecuente en más del 25 por ciento de los pacientes con cáncer, “pueden suponer un gasto energético que impacte de forma negativa en el cansancio, potenciando la sensación de fatiga en estos pacientes”.

Por su parte, la especialista en Oncología Médica del Grupo IMO, María Ángeles Gajete, considera que pese a ser el síntoma más frecuente para el enfermo oncológico, “también es el más infradiagnosticado”.

EL EJERCICIO FÍSICO DISMINUYE EN UN 35% EL CANSANCIO

Para la especialista en rehabilitación oncológica del Grupo Español de Pacientes Con Cáncer (GEPAC) Natacha Bolaños, los mecanismos de la fatiga asociada al cáncer involucran factores relacionados con la condición física, como la disminución del transporte de oxígeno a los músculos, la atrofia y la pérdida de masa muscular, la alteración del metabolismo aeróbico, la disminución de la condición cardiovascular, cambios en el equilibrio hormonal, la ansiedad, etc.

En este sentido, los ensayos clínicos han evidenciado una influencia positiva del ejercicio físico frente al cansancio, reduciéndolo un 35 por ciento y mejorando en un 30 por ciento la vitalidad en pacientes con cáncer.

Natacha apunta que lo ideal es realizar una combinación de ejercicios de resistencia y fortalecimiento. “El objetivo es recuperar la masa muscular, la fuerza y ejercicio aeróbico para el tránsito del oxígeno a los músculos y el sistema cardiovascular, además de estiramientos combinados con técnicas de relajación y desarrollo de la propiocepción”.

Pero advierte que no es lo mismo ejercicio físico que actividad física u que es recomendable guiarse por un profesional.

Lo difícil es comenzar, y la hoja de ruta para cada paciente debe tomar en cuenta su condición física, edad, otras enfermedades concomitantes (diabetes, cardiopatías, neuropatías), si se está en tratamiento o no, cirugías, etc. Las pautas son claras: llegar a alcanzar los 150 minutos de ejercicio físico moderado y 75 minutos de ejercicio vigoroso semanal, concluye la experta.