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MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

La cooperación entre las células cancerosas hace que las terapias actuales sean ineficaces y también sugiere un nuevo tratamiento, según concluye una investigación realizada por expertos de la Universidad de East Anglia, en Norwich, Norfolk, Reino Unido. Sus autores creen que han dado un paso importante en la comprensión de por qué muchos cánceres son difíciles de tratar y volver a surgir después del tratamiento.

Estos expertos han demostrado que las células cancerosas cooperan entre sí en la producción de factores de crecimiento, difundiendo moléculas producidas por las células de cáncer que son esenciales para la progresión del tumor. Estos resultados, publicados en 'Proceedings of the National Academy of Sciences', ayudan a explicar por qué las terapias que se dirigen a los factores de crecimiento son propensas a la resistencia y por qué ocurren las recaídas después del tratamiento.

Se espera que los hallazgos lleven a un nuevo tipo de tratamiento que implica las células cancerosas genéticamente modificadas que se están reinsertado en un tumor. El investigador principal, Marco Archetti, de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de East Anglia, explica: “Las células cancerosas que forman un tumor a menudo muestran diferentes perfiles, por ejemplo, en su forma y apariencia en los genes que expresan o su potencial de diseminarse a otras partes del cuerpo. Esto se llama heterogeneidad del tumor y estas diferencias hacen difícil el diagnóstico y tratamiento del cáncer”.

“No está claro por qué existe heterogeneidad, pero la comprensión de su origen y la dinámica es esencial para el tratamiento del cáncer”, añade. El equipo de investigación estudió las células de cáncer de páncreas en el laboratorio y utilizó modelos matemáticos para demostrar por qué persiste la heterogeneidad dentro de un tumor.

“Hemos demostrado que las células cancerosas cooperan entre sí. Un tumor es un grupo de células que tienen una ventaja frente a las células normales, debido al hecho de que las células cancerosas producen sus propias moléculas que estimulan el crecimiento, conocidas como factores de crecimiento. Hemos demostrado que las células cancerosas que no producen factores de crecimiento pueden montarse libremente en los factores de crecimiento producidos por otras células de cáncer cooperadoras. Ambas pueden formar un tumor heterogéneo en determinadas circunstancias”, añade.

“El cáncer es un proceso evolutivo de selección entre las células en la escala de tiempo de vida de un individuo y cuando un fármaco modifica la cantidad de factores de crecimiento disponibles, también hace que el tumor evolucione. Un tumor heterogéneo puede adaptarse fácilmente a los cambios en las cantidades de factores de crecimiento, motivo por el que los tratamientos actuales contra el cáncer son inestables y por el que se suceden las recaídas tras el tratamiento”, detalla.

Además de estudiar las células de cáncer de páncreas, los investigadores repitieron sus experimentos con otros tipos de tumores. El equipo Archetti ahora está trabajando hacia un nuevo tipo de terapia celular y planea modificar genéticamente las células cancerosas mediante la eliminación de los genes que controlan la producción de factores de crecimiento para, entonces, volver a insertar estas células modificadas en el tumor.

Los experimentos de laboratorio muestran que, bajo las condiciones adecuadas, estas células modificadas se extienden como un tumor dentro del tumor, llevando las células de cooperación originales a la extinción en lugar de conducirlas a la heterogeneidad. Esto haría que el tumor se colapsara debido a la falta de factores de crecimiento.