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MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

Investigadores han identificado una vía de señalización responsable de producir células cancerosas de proliferación lenta, que son difíciles de erradicar con los tratamientos actuales y que se piensa que son una causa de la recaída posterior, según informan en un artículo que se publica en 'Molecular Cancer Researh', una revista de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer.

“Hemos identificado una nueva vía en la que moléculas de señalización bien estudiadas se juntan para regular la proliferación celular”, resume Sridhar Ramaswamy, profesor asociado de Medicina en el Centro de Cáncer del Hospital General de Massachusetts y la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston, Estados Unidos.

“Dado que un número de estas moléculas se encuentran bajo un intenso estudio como dianas terapéuticas para diversos tipos de cáncer, estamos diseñando actualmente estrategias para dirigirnos a esta vía en modelos animales con el fin de aclarar mejor las posibles implicaciones clínicas de estos hallazgos”, añade.

“Todos los cánceres contienen algunas células que están proliferando rápidamente y muchas que proliferan sólo muy lentamente –explica Ramaswamy, también miembro asociado del Instituto Broad y el Instituto de Células Madre de Harvard–. La mayoría de los tratamientos contra el cáncer se dirige a las células cancerosas que se dividen rápidamente pero deja ilesas a las que se dividen lentamente y todavía son capaces de causar la recurrencia de la enfermedad tras el tratamiento inicial. Nuestro objetivo ha sido el de comprender cómo se producen estas proliferadoras lentas con el fin de idear formas para eliminarlas”.

Cuando las células cancerosas crecen en el laboratorio, por lo general producen dos células hijas que tienen la misma tasa de proliferación, pero a veces una célula hija prolifera a un ritmo mucho más lento que otra. Ramaswamy y sus colegas han estado investigando por qué las células de cáncer se someten a este tipo de división celular asimétrica durante muchos años.

En un estudio publicado previamente, encontraron que si una célula de cáncer suprime asimétricamente la expresión de una proteína llamada AKT justo antes de la división, produce dos células hijas: una que tiene niveles normales de la proteína AKT y prolifera rápidamente como la célula madre, y una que tiene bajos niveles de AKT y prolifera lentamente.

También detectaron estas raras células de cáncer con bajos niveles de AKT en pacientes con cáncer de mama y que estas células eran altamente resistentes a la quimioterapia de combinación que se utiliza para tratar a los enfermos.

En este nuevo trabajo, los científicos utilizaron una serie de técnicas de biología molecular para investigar cómo las células cancerosas que se dividen en el laboratorio producen células hijas con diferentes niveles de AKT. Así, vieron que la disminución de la señalización a través beta1-integrina, una molécula que se encuentra en la superficie de la mayoría de las células cancerosas, rebaja la actividad de la molécula de señalización FAK.

Esto, a su vez, aumenta la actividad de un complejo de moléculas de señalización llamado mTORC2, lo que llevó a la supresión de los niveles de la proteína AKT1 por una molécula llamada TTC3 y el complejo proteasoma.

“Antes de estos estudios, se pensaba que la supresión asimétrica de AKT sólo podría referirse a las fluctuaciones aleatorias en los niveles de la proteína durante la división celular –matiza Ramaswamy–. Hemos descubierto que no es así, sino que en realidad está regulada por una ruta de señalización que potencialmente es una diana, lo que puede ofrecer nuevas vías para reducir la heterogeneidad proliferativa dentro de los tumores para el efecto terapéutico”.