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El consejero de Sanidad y Asuntos Sociales, José Ignacio Echániz, ha defendido que “fomentar la natalidad en Castilla-La Mancha no es de derechas ni de izquierdas” sino “una cuestión de necesidad para mantener nuestro sistema del bienestar”.

Así lo ha expresado en una carta abierta a los medios de comunicación, en la que señala que “el panorama en Castilla-La Mancha” en cuanto a tener hijos “no es positivo”.

El consejero de Sanidad y Asuntos Sociales basa esta afirmación en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que reflejan que “la edad media para tener un hijo en España se retrasa año tras año, hasta situarse en los 31,7” junto al descenso del indicador de fecundidad “en 1,27 hijos por cada mujer en edad fértil”.

“El futuro de nuestra sociedad, de nuestro estado del bienestar, se fundamenta en un reemplazo proporcionado de las nuevas generaciones, algo que solo se considera posible a partir de tasas de fecundidad superiores a los 2,1 hijos por mujer en edad fértil”, ha asegurado.

Frente a esta realidad, señala el titular de Sanidad, “es el momento de que quienes tenemos responsabilidad política sepamos prever ese desafío futuro, que está por encima de cuestiones partidistas”, por lo que resalta el papel del Gobierno regional con el Programa Operativo de Apoyo a la Maternidad, presentado por la presidenta María Dolores de Cospedal hace unas semanas.

No obstante, aboga por la necesidad de que toda la sociedad sea consciente “de la importancia de fomentar la maternidad, de ayudar a que cada una de las embarazadas mantenga su ilusión hasta el final” y hace uso del hastag #AdelanteMamá para que este sea “un lema compartido y difundido por todos”, por que “ellas lo necesitan”.

“Se trata de allanar todos los obstáculos que se le presentan a una mujer a la hora de afrontar la maternidad”, sostiene Echániz, que señala que las medidas impulsadas por la Consejería que dirige no son un “mero aporte económico, de 150 euros con las 'Becas Mamá' para las personas con rentas más bajas”, sino dar “prioridad a las embarazadas y lactantes a la hora de acceder a una vivienda protegida, de recibir apoyo psicológico o ayuda a domicilio, entre otras muchas ventajas”.

Dentro de las cuarenta medidas que el Plan Operativo pone en marcha, Echániz subraya el trabajo de su departamento “para que ninguna mujer se sienta rechazada laboralmente por tener un hijo, el llamado 'bullying' maternal, y para que puedan reengancharse al empleo, en las mismas condiciones de antes, tras la baja maternal”.