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MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

Ferrovial ha suspendido las negociaciones que mantenía para comprar el grupo Transfield, después de que el consejo de administración de esta empresa australiana rechazara una nueva oferta de la compañía española en la que presentaba una mejora del precio del 2,5%, hasta los 2 dólares australianos (1,332 euros) por acción.

“Esta oferta ha sido rechazada por el consejo y, como consecuencia, las negociaciones han sido suspendidas”, indica la compañía que preside Rafael del Pino.

En un comunicado, Ferrovial explica que en la 'due diligence' realizada sobre el grupo australiano en las últimas semanas detectó “una serie de asuntos que impactan en la compañía”.

No obstante, “con la intención de buscar la recomendación” del consejo de Transfield y “considerando una visión a largo plazo del valor de la compañía”, la compañía española mejoró su oferta.

De esta forma, planteó al consejo de la empresa abonar 2 euros australianos (unos 1,332 euros) por cada acción, un precio un 2,5% superior al de 1,95 dólares australianos (1,298 euros) por acción propuestos en la oferta inicial de octubre.

Este último precio mejorado elevaba el importe total de la operación a 1.025 millones de dólares australianos (unos 684 millones de euros).

No obstante, Ferrovial recibió el rechazo del consejo de Transfield a esta oferta y decidió suspender las negociaciones.

En su comunicado, la compañía ratifica su estrategia de incrementar su actividad internacional, “siempre bajo criterios de rentabilidad en sus inversiones”.

CRECER EN AUSTRALIA.

En el marco de esta política de negocio y de su interés por reforzar su actividad en Australia, Ferrovial lanzó el pasado mes de octubre una oferta de compra no vinculante sobre el 100% de Transfield.

Transfield Services presta servicio de construcción y mantenimiento para distintos sectores (transportes, energía, agua defensa e inmobiliario, entre otros) en diez países, fundamentalmente en Asia y Norteamérica, en los que suma una cartera de unos 200 clientes.

Con una plantilla de 19.000 trabajadores, la firma australiana cerró el pasado mes de junio su ejercicio fiscal de 2014 con un beneficio neto de 74,6 millones de dólares australianos (unos 49,3 millones de euros), tras contabilizar ingresos por 3.748 millones de dólares (unos 2.477 millones de euros). La firma soporta una deuda neta de unos 534 millones de dólares (unos 365 millones de euros).