Compartir

Apuesta por cumplir el actual acuerdo con los socialistas y «seguir profundizándolo»

BILBAO, 21 (EUROPA PRESS)

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha señalado que aspira a que pueda haber «entendimientos con la izquierda abertzale (IA) para la construcción de una comunidad, una nación o un pueblo», pero «partiendo de que primero hay que construir una sociedad». Asimismo, subraya que no está en la hipótesis de un gobierno de coalición con PSE, pero sí en cumplir el actual acuerdo y «seguir profundizándolo».

En una entrevista concedida a El Correo, recogida por Europa Press, el presidente vasco valora que en Euskadi no hay una corrupción «institucionalizada ni generalizada» y remarca que «la sociedad vasca tiene una cultura modélica y unos valores de rigor, esfuerzo, sacrificio y de intentar hacer las cosas bien».

Asimismo, Urkullu reconoce que prefiere en la Moncloa a un partido «que no tenga mayoría absoluta» y manifiesta no tener ningún miedo a Podemos.

Tras defender que es más fácil llegar a acuerdos con quienes entienden un modelo de sociedad determinado y «un grado de responsabilidad institucional» que con quienes tienen un criterio «absolutamente dispar sobre el modelo político, económico e institucional», afirma que aspira a que pueda haber «entendimientos con la izquierda abertzale para la construcción de una comunidad, una nación o un pueblo».

«Pero partiendo de que primero hay que construir sociedad, sentar las bases de una sociedad que es muy plural, muy heterogénea. Hay que fijar prioridades y en esas prioridades la izquierda abertzale tiene todavía muchas tareas por hacer», considera.

En este contexto, reconoce no estar en la «hipótesis» de conformar esta legislatura un gobierno de coalición con PSE y recuerda que «tenemos un acuerdo que hay que cumplirlo». «Y creo que hay que seguir profundizándolo porque abre la puerta a otros ámbitos de debate», remarca.

Urkullu, que afirma no compartir con el presidente del EBB, Andoni Ortuzar, la tesis de que los miembros de la IA son «fachas vascos», sí cree que ésta se «tiene que homologar en comportamientos y actitudes y ajustarlas a las reglas del juego».

En este sentido, dice tener la esperanza de que próximamente pueda haber «un planteamiento complementario a la asunción y ratificación del suelo ético» por parte de Sortu.

Por otra parte, afirma temer que el desarme de ETA pueda tardar años y reconoce que no le entra en la cabeza «cómo es posible anunciar el cese de la actividad armada y tardar años en proceder al desarme». «Salvo que ETA siga con su objetivo histórico de negociar de tú a tú con los poderes del Estado cuando sabe perfectamente que no va a ser así», señala, para añadir que «el reconocimiento del daño injusto causado sería un elemento catalizador».

GOBIERNO VASCO

Preguntado por las críticas recibidas respecto a la falta de acción del Gobierno vasco, Urkullu señala que «más allá de la legítima crítica política, los hechos desmienten esa inanidad».

En esta línea, valora que el Ejecutivo destine un 4 por ciento más para gasto en el Presupuesto de 2015 y recuerda que «somos la única comunidad, con otras dos, que cumple el objetivo de déficit». Además, subraya que «hemos reducido la deuda pública sobre el PIB un 14,1 por ciento».

Tras afirmar que tiene «un concepto socialcristiano de la vida política y también del Gobierno», remarca que el PNV ha sido «un ejemplo en cohesión social» por lo que «la interpretación que se ha hecho» de los jeltzales como «un partido burgués y liberal no se ajusta a la realidad».

Además, afirma que le satisface que Podemos tome como referente «nuestro sistema de RGI y nuestras políticas sociales». «Y me reconforta que Podemos y otros agentes se identifiquen ahora con el discurso del Papa Francisco cuando el Parlamento de Estrasburgo apeló al alma de Europa», añade.

Asimismo, manifiesta no tener ningún miedo a Podemos y reconoce que en Moncloa prefiere a un partido «que no tenga mayoría absoluta», ya que «estamos ante la necesidad de una revisión del modelo de Estado y la estación término no es la reforma de la Constitución sino el propio modelo de Estado».

En esta línea, y cuestionado por el modelo de autogobierno, cree que el hecho de que 2015 esté plagado de elecciones «no tiene porqué ser obstáculo para que las formaciones políticas presenten sus iniciativas».

Respecto a la crisis económica, recuerda que «el que lo peor haya pasado no quiere decir que haya amainado» y acusa al sindicato ELA de «interpretar el diálogo desde la imposición, como si todo fuera blanco o negro y no se pudiera discrepar».

Por otro lado, admite «ámbitos de mejora» en la gestión de la RGI, pero subraya que «no admitiremos que se busque la modificación del sistema de protección y se señale además a determinados colectivos de inmigrantes» porque «es muy peligroso».

CORRUPCIÓN

Respecto a la corrupción afirma que en el País Vasco «no hay una corrupción institucionalizada ni generalizada» y cree que no se puede confundir «corrupción con malas prácticas».

«Nadie está libre de malas prácticas, pero creo que de la misma manera que la sociedad tiene una cultura modélica y unos valores de rigor, de esfuerzo, de sacrificio, de intentar hacer las cosas bien, lo mismo es aplicable para las personas que tenemos responsabilidad institucional».

Por ello, remarca que Euskadi cuenta con «una sociedad modélica» y destaca que «somos un territorio pequeño, nos conocemos todos, es fácil que se sepa de nuestras vidas, las instituciones están muy apegadas al ciudadano y tenemos que rendir cuentas».