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La Guardia Civil ha imputado a una persona como presunto autor de un de un delito de los relativos a la protección de la fauna, por colocar lazos para eliminar alimañas en la finca en la que trabaja, del término municipal de Torre de Juan Abad (Ciudad Real), causando la muerte por asfixia del lince 'Kairós'.

El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Comandancia de la Guardia Civil de Ciudad Real (Seprona) fue alertado por los agentes medioambientales de la Consejería de Agricultura del hallazgo del cadáver de un lince ibérico en una finca situada en este término municipal.

De inmediato, miembros del Seprona de la Guardia Civil de esta Comandancia se desplazaron a la zona y tras comprobar los hechos, procedieron junto con a agentes medioambientales de la Consejería de Agricultura y del programa Life Iberlince, a la recogida del cadáver del animal, el cual fue trasladado al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre 'El Chaparrillo' en Ciudad Real para la realización del análisis del cadáver.

En el momento de la recogida y examen inicial del cadáver no se apreciaron signos que evidenciaran que la causa de la muerte podría deberse a una acción ilícita.

Sin embargo, el Seprona inició una investigación, al encontrar los investigadores indicios de que el lince podría en realidad haber muerto en un lugar distinto al que fue hallado y existir por tanto algún tipo de participación humana en los hechos.

Se practicaron gestiones sobre las actividades cinegéticas realizadas en las fincas colindantes y tras recabar indicios de la posible colocación de lazos en la zona, se realizo un minucioso rastreo, localizando, junto al vallado de una de las fincas, varios puntos en los que existían señales de la colocación de lazos, encontrando huellas de calzado reciente, que los agentes determinaron que podría corresponder a la persona que los habría colocado y/o retirado.

En uno de esos puntos se observó vestigios que revelaban que en dicho lugar podría haber estado colocado un lazo recientemente, observándose a simple vista, signos, sobre el terreno y vegetación, de la captura de un animal, encontrando igualmente restos biológicos que fueron recogidos por el personal especialista para su análisis y cotejo genético.

A partir de este momento, la investigación se centró en diversas personas del entorno, sobre los que se realizaron gestiones, dando finalmente como resultado la determinación del principal sospechoso.

Fue en este momento, cuando dicha persona decidió colaborar y voluntariamente reconoció los hechos a los responsables de la finca y agentes encargados de la investigación, comprobándose que su manifestación coincidía plenamente con las pruebas obtenidas hasta ese momento.

Por todo lo anterior se procedió a la imputación de J.N.C., de 32 años de edad y vecino de la localidad de Castellar de Santiago (Ciudad Real), como presunto autor de un delito de los relativos a la protección de la fauna.

El imputado y las diligencias instruidas han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Villanueva de los Infantes.

El Gobierno se personará como acusación en el caso

El Gobierno regional se personará como acusación particular en el proceso judicial que se abra contra el hombre imputado.

Así lo han confirmado a Europa Press fuentes de la Consejería de Agricultura, quienes han querido destacar la labor de los agentes medioambientales que, en colaboración con el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Comandancia de la Guardia Civil, han logrado determinar que el lince podría haber muerto en un lugar distinto al que fue hallado y existir, por tanto, algún tipo de participación humana en los hechos.

Desde la Consejería que dirige María Luisa Soriano también han querido advertir de que los agentes medioambientales intensificarán el control de métodos de control de predadores, como son el uso de lazos y de venenos, en las zonas de la provincia de Ciudad Real y Toledo donde se está llevando a cabo el programa de reintroducción del lince.

Respecto a Kenitra, el otro ejemplar de lince que murió por un disparo en la cabeza durante una cacería de zorros en una finca de Ciudad Real, fuentes de la Consejería de Agricultura también han confirmado a Europa Press que el caso se ha remitido a la Fiscalía al tratarse de un delito y que será el juzgado en una primera instancia quien establezca la sanción o pena.

Cautelarmente, han asegurado, se ha propuesto para el autor de la muerte la inhabilitación para la práctica cinegética.