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Caen las muertes por patologías cardiovasculares en los países de altos ingresos y la mortalidad infantil en los de bajos ingresos

MADRID, 18 (EUROPA PRESS)

Las personas están viviendo más tiempo en todo el mundo en comparación con hace dos décadas porque han disminuido las tasas de mortalidad por enfermedades infecciosas y patologías cardiovasculares, según concluye una nueva investigación con datos específicos de cada país sobre las causas de muerte de 188 países.

Las causas de muerte varían ampliamente según el país, pero, a nivel mundial, los trastornos por consumo de drogas y la enfermedad renal crónica explican algunos de los mayores aumentos de los fallecimientos prematuros desde 1990. Las tasas de mortalidad de algunos tipos de cáncer, incluyendo el de páncreas y de riñón, también han subido.

Al mismo tiempo, los países han hecho grandes avances para disminuir la mortalidad por enfermedades como el sarampión y la diarrea, con un 83% y 51% de reducción, respectivamente, entre 1990 y 2013. A nivel mundial, tres patologías, enfermedad isquémica cardiaca, accidente cerebrovascular y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), se llevaron el mayor número de vidas en 2013, casi el 32% de todas las muertes.

Publicado este jueves en la revista 'The Lancet', el análisis 'Global, regional, and national age-sex-specific all-cause and cause-specific mortality for 240 causes of death, 1990-2013: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2013', lo realizó un consorcio internacional de más de 700 investigadores dirigidos por el Instituto para la Medición y Evaluación de la Salud (IHME, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Washington, Estados Unidos.

En comparación con los anteriores estudios sobre la carga mundial de morbilidad (GBD), investigadores de más de cien naciones incorporaron más datos a nivel de país, así como información adicional sobre las condiciones específicas. También examinaron si las causas principales de muerte en los países de bajos ingresos están empezando a reflejar los de los países de ingresos más altos.

Los autores encontraron que incluso con grandes mejoras en la longevidad en los países de bajos ingresos, los desafíos de la salud a los que se enfrentan países como Bolivia, Nepal, Níger y son muy diferentes de contra los que luchan naciones Japón, España y Estados Unidos. Los retos de salud de muchos países de ingresos medios, como China o Brasil, están también más cerca de los de Estados Unidos.

La edad promedio de muerte subió de 46,7 en 1990 a 59,3 años en 2013, como resultado de la disminución de la fertilidad y un cambio demográfico en la población mundial hacia edades más avanzadas. En parte por el crecimiento de la población mundial, el número de muertes en ambos sexos de todas las edades combinadas aumentó de 47,5 millones a 54,9 millones.

El número de personas que mueren de ciertas patologías, como enfermedades del corazón, ha aumentado a medida que la población ha credido, pero la disminución de las tasas de mortalidad por edad para estas condiciones es una señal de progreso. Las tasas de mortalidad de la mayoría de los cánceres, incluyendo los de mama, cuello uterino y colon, han bajado, pero han crecido para los de páncreas, riñón y el linfoma no Hodgkin.

“La gente hoy es menos propensa que sus padres a morir a causa de ciertas enfermedades, pero hay más personas de edades más avanzadas en el mundo”, señala el director del IHME, el doctor Christopher Murray. “Ésta es una tendencia alentadora ya que la gente está viviendo más tiempo. Sólo tenemos que asegurarnos de que estamos tomando las decisiones de política de salud correctas hoy para prepararnos para los retos de la salud y los costos asociados que llegarán”, añade.

UNA ESPERANZA DE VIDA GLOBAL DE 71,5 AÑOS

La esperanza de vida global para ambos sexos aumentó de 65,3 años en 1990 a 71,5 años en 2013, con mayor avance para las mujeres que los hombres, con una esperanza de vida de la mujer al nacer que ha subido 6,6 años mientras la del hombre ha aumentado 5,8 años. Si las tendencias observadas en los últimos 23 años se mantienen, en 2030 la esperanza de vida femenina mundial será 85,3 años y la masculina, 78,1 años.

Persisten las disparidades entre los grupos de edades y países. En todos los grupos de edad, excepto los de 80 y más años, la mortalidad ha disminuido más de mujeres que en hombres. Los hombres de entre 30 y 39 años y los mayores de 80 años mostraron algunas de las caídas más pequeñas de mortalidad.

La brecha de género en las tasas de mortalidad de los adultos entre las edades de 20 y 44 años es cada vez mayor, con el VIH/sida, la violencia interpersonal, los accidentes en la carretera, y la mortalidad materna como algunas de las condiciones fundamentales responsables. En el caso de los niños menores de 5 años, las enfermedades diarreicas, las infecciones del tracto respiratorio inferior, los trastornos neonatales y la malaria siguen siendo las principales causas de muerte.

Dado el tamaño de la población de India, en particular, y las proyecciones de que pronto podría convertirse en el país más poblado del mundo, las tendencias de mortalidad allí tienen implicaciones globales. En 2013, representó el 19% de las muertes en el mundo. El país ha hecho grandes avances en reducir la mortalidad desde 1990, con unas tasas anuales medias de disminución de la mortalidad del 3,7% para los niños y el 1,3% en el caso de los adultos.

El aumento de la esperanza de vida en África subsahariana fue impulsado principalmente por la reducción de las muertes por diarrea, infecciones de las vías respiratorias inferiores y los trastornos neonatales. Las disminuciones en las enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, accidentes en el transporte y las patologías respiratorias crónicas han llevado a un incremento de la longevidad en las regiones de ingresos altos.

La diabetes, otros trastornos endocrinos y la enfermedad renal crónica disminuyó la esperanza de vida en muchas regiones, incluyendo el centro de América Latina; trastornos mentales tuvieron un impacto negativo en múltiples regiones, especialmente América del Norte; lesiones intencionadas redujeron la esperanza de vida en el sur de Asia, los países de altos ingresos de la región Asia-Pacífico y el sur de África subsahariana.

En Europa oriental y Asia central, la cirrosis restó esperanza de vida, mientras el VIH/sida fue una de las principales causas de muerte en el sur de África subsahariana y, en menor medida, en el África subsahariana occidental y oriental.

Algunos de los mayores aumentos en la mortalidad prematura desde 1990 se vieron en la diabetes, el VIH/sida, la enfermedad cardiaca hipertensiva, enfermedad renal crónica y la enfermedad de Alzheimer. Pero para muchos trastornos, incluyendo el cáncer de estómago, el linfoma de Hodgkin, la enfermedad reumática del corazón, la úlcera péptica, el apendicitis y la esquizofrenia, las tasas de mortalidad han disminuido en más de un tercio desde 1990.

Las tasas de mortalidad de algunos tipos de cáncer han bajado (de pulmón en un 9 por ciento, de mama en un 18 por ciento y la leucemia en un 20 por ciento), además de que han caído las tasas globales de mortalidad estandarizadas por edad en más de un quinto de la enfermedad isquémica del corazón y el derrame cerebral. En general, las tasas de mortalidad a nivel mundial aumentaron significativamente para muy pocas enfermedades entre 1990 y 2013.

Las principales causas de muerte a nivel mundial en 2013, con el número de muertes, son: cardiopatía isquémica (8.139.900), derrame cerebral (6.446.900), EPOC (2.931.200), neumonía (2.652.600), Alzheimer (1.655.100), cáncer de pulmón (1.639.600), lesiones en carretera (1.395.800), VIH/sida (1.341.000), diabetes (1.299.400), tuberculosis (1.290.300).