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MADRID, 17 (EUROPA PRESS)

El presidente de la CEOE, Juan Rosell, ha asegurado que se ha sentido “decepcionado con algunos, muy pocos” miembros de la Confederación, que se ha visto salpicada en los últimos tiempos por varios escándalos de corrupción, pero ha asegurado que “la ética seguirá siendo el Norte” en su nuevo mandato y que “todo va cambiando muy rápidamente”. “La solución se llama gobernanza y transparencia”, ha dicho.

Durante su discurso ante la Asamblea General Electoral de la confederación tras ser reelegido en el cargo para los próximos cuatro años, con el 52,2% de los votos frente a la candidatura de Antonio Garamendi, no se ha referido en ningún momento al escándalo de las 'tarjetas black' de Caja Madrid en el que se ha visto implicado el vicepresidente primero de CEOE, Arturo Fernández, ni al presunto caso de cobro ilegal del expresidente de Cepyme Jesús Terciado.

Si bien, ha cargado contra unos “pocos, pero que hacen mucho ruido y que entienden la CEOE como una propiedad privada particular y están más a favor de sus intereses personales que de los generales”.

“Desde el mundo de la empresa hemos de recuperar y exigir las buenas formas y los buenos usos. Venimos de un eclipse ético, pero no todo vale, especialmente en el campo empresarial. Los excesos hay que censurarlos, hay que volver a poner los valores del empresario, el esfuerzo, la constancia, la iniciativa, los riesgos y, sobre todo, el sentido común”, ha añadido.

Por otro lado, Rosell ha valorado la mejora de la situación económica, pero ha avisado de que los niveles de paro siguen siendo “una losa” y del riesgo que entraña el alto nivel de deuda. Por ello, ha llamado a “seguir con las reformas y el reequilibrio presupuestario”.

Esta vez sin mencionar a Podemos, el patrón de patronos ha señalado que “no pagar las deudas parece una ocurrencia no meditada”. “Es muy grave decirlo”, ha dicho, para apostillar que “las reformas son la única opción de futuro, con mayor intensidad, mejor hechas y mas rápidamente que la competencia”.

Por último, Rosell, que ha sido criticado por su supuesta falta de posicionamiento ante la cuestión catalana, ha indicado que “parece contradictorio poner fronteras cuando el objetivo es Europa” y ha a enfatizado su apuesta por un “mercado único europeo”.