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Elevará su deuda a más de 12.400 millones de euros tras la compra de Talisman Energy

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

Repsol tiene previsto desinversiones por al menos 1.000 millones de dólares (unos 800 millones de euros) en los próximos 12 meses, aproximadamente un 2% del total de activos del grupo, una vez se complete la adquisición de la canadiense Talisman Energy, según anunció en rueda de prensa el consejero delegado de la petrolera, Josu Jon Imaz.

“No tenemos prisa por desinvertir, pero si tenemos el compromiso de desinvertir 1.000 millones de dólares en 12 meses, un 2% del total de activos que tenemos”, afirmó.

Aún así, Imaz subrayó que estas desinversiones suponen un mínimo y si existiera la posibilidad de maximizar el valor con alguna más, la compañía se lo plantearía.

El consejero delegado de Repsol subrayó que el grupo estima unas sinergias por la gestión conjunta de activos tras la compras de más de 200 millones de dólares anuales (unos 170 millones de euros). “Hemos sido prudentes, son anuales y creemos que son sostenibles en el tiempo”, añadió.

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, destacó que la operación de compra de Talisman Energy “refuerza la posición de la compañía en el área de exploración y producción (upstream) y supone aumentar su diversificación.

“La lógica estratégica para nosotros en esta operación es el crecimiento. Asegura el crecimiento y nos va a permitir tener una gestión más activa del portfolio, Vamos a poder apostar por la generación de valor para nuestros accionistas. Estamos más diversificados, menos expuestos a países”, dijo por su parte Imaz.

5.000 MILLONES EN BONOS HÍBRIDOS.

Para llevar a cabo la operación, Repsol, con una liquidez de 6.400 millones de euros en efectivo y equivalentes, articulará unas líneas de crédito a largo plazo de 2.600 millones de euros y opciones financieras adicionales a corto plazo, al tiempo que llevará a cabo una emisión de hasta 5.000 millones de bonos híbridos, no dilutiva para los accionistas, indicó Imaz.

La transacción elevará la deuda actual de Repsol de unos 2.500 millones de dólares (unos 2.000 millones de euros) a unos 15.400 millones de dólares (unos 12.400 millones de euros). “La posición financiera después de la operación es de una compañía mucho más grande con un nivel de deuda de unos 15.000 millones”, dijo Brufau, que no contempló así ninguna operación corporativa adicional ni el pago de ningún dividendo extraordinario. “Hay que ser muy prudente y pensar en el futuro. No contemplamos el pago de ningún dividendo extraordinario”, recalcó.

Repsol tendrá ahora que obtener el visto bueno a la operación de los accionistas de Talisman Energy en la Junta que se celebrará en un plazo de dos meses, en la que la petrolera espera obtener una aceptación máxima. “El límite mínimo que hemos exigido es del 90%, aunque desde un punto de vista jurídico con 2/3 es más que suficiente”, indicó Brufau al respecto.