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MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

Solo un 30 por ciento de las mujeres intervenidas de una mastectomía son operadas para una reconstrucción mamaria por lo que la Asociación Española Contra el Cáncer (aecc) y la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) han hecho un llamamiento a las mujeres que hayan sido o vayan a ser intervenidas por este tipo de operación para que se informen de las posibilidades de reconstrucción mamaria existentes, y opten por la más indicada en cada caso.

En España se diagnostican anualmente unos 25.000 casos de cáncer de mama, de los cuales el 64 por ciento acaban en una mastectomía. Sin embargo, solo el 60 por ciento de las pacientes son informadas sobre la opción de la reconstrucción, pese a que esta técnica se encuentra incluida mayoritariamente en los protocolos de actuación de los hospitales para el tratamiento del cáncer de mama. Por tanto, tal y como ha afirmado la secretaria general de SECPRE, la doctora Marta García Redondo, “la mayoría de la pacientes que no se reconstruye es por falta de información”.

Por ello, la SECPRE trabaja en pro de la creación de una guía clínica de cáncer de mama que unifique los protocolos de actuación sobre esta enfermedad en todos los hospitales y comunidades autónomas, incluyendo el suministro de información veraz y rigurosa sobre las opciones de reconstrucción a todas las pacientes y la garantía de que esta intervención sea realizada siempre por un cirujano plástico.

En cuanto a las opciones para las mujeres sometidas a una mastectomía, existen tres: la no reconstrucción, la reconstrucción diferida y la reconstrucción inmediata. La primera suele presentarse en pacientes que toman la decisión personal de no reconstruirse las mamas o en mujeres cuyos médicos desestiman tal posibilidad por tratarse de tumores avanzados o porque su tratamiento lleva algún coadyuvante, como la quimioterapia o la radioterapia.

En el ámbito de la reconstrucción, los motivos más habituales para posponerla tras la mastectomía son la decisión personal de mujeres que no desean más intervenciones que la estrictamente necesaria para tratar su enfermedad, la posibilidad de que su caso requiera de técnicas muy complejas de reconstrucción que aconsejen retrasarla para no alargar en exceso la intervención o la presencia de problemas médicos asociados, como obesidad o hipertensión graves.

Sin embargo, para la SECPRE, la reconstrucción inmediata, es decir, aquella que se hace al mismo tiempo en el que se extirpan las mamas, es la más adecuada para las mujeres que no presenten complicaciones como las anteriores.

“Al efectuarse la mastectomía la reconstrucción en el transcurso de una misma intervención, ésta resulta menos agresiva desde el punto de vista quirúrgico, a lo que se añaden unos beneficios psicológicos y de autoestima evidentes, ya que las pacientes no se ven en ningún momento sin la mama o mamas extirpadas, lo que contribuye a su recuperación y posterior seguimiento”, ha explicado la doctora García Redondo.

Una de las contraindicaciones para realizar una reconstrucción es la edad, pero es una “contraindicación relativa”, ha asegurado la secretaria general de la SECPRE, pues la edad fijada para no realizar una reconstrucción son los 70 años, si bien hay mujeres que a esta edad están en perfecto estado, por lo que en el caso de que se vayan a someter a una operación de estas características hay que analizar el resto de factores.

LAS TÉCNICAS DE RECONSTRUCCIÓN MAMARIA

Las técnicas de reconstrucción mamaria pueden dividirse en tres grandes grupos: las que utilizan implantes para recrear la nueva mama, las que emplean tejido autólogo -es decir, tejido de la propia paciente, comúnmente llamado 'colgajo'- y las mixtas, una combinación de ambas.

Las técnicas autólogas son las más extendidas en los últimos años, ya que sus resultados son muy similares a los de una mama natural. Los tejidos usados proceden, sobre todo, del abdomen, la espalda, los muslos o los glúteos. Sin embargo esta técnica como precisa de vasos sanguíneos sanos con los que asegurar el suministro sanguíneo de los tejidos extirpados y reimplantados, no siempre se puede ofrecer a mujeres fumadoras, que padezcan diabetes, enfermedades del tejido conectivo o enfermedades cardiovasculares.

A pesar de las numerosas técnicas de reconstrucción mamaria, la psicóloga del servicio Infocáncer de la aecc, Patrizia Bressanello, insiste en que hay que proporcionar “información personalizada para no generar expectativas en las mujeres que no se vayan a poder cumplir”.

En este sentido, la psicóloga aboga por informar sobre el proceso de reconstrucción , ya que aunque la cirugía estética funciona muy bien, no es perfecta. “Hay mujeres que piensan que van a salir del quirófano perfectas, con las mamas totalmente reconstruidas”, ya que por ejemplo “la reconstrucción de la areola y el pezón es posterior”, ha añadido Bressanello.