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La Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha ha informado de que estas imputaciones se han desarrollado en el marco de la Operación “Compendio”, que se inició a raíz de que en los últimos meses investigaba la comisión de infracciones penales cometidas en numerosas localidades de la provincia.

Las víctimas eran personas pertenecientes a colectivos especialmente vulnerables, por razón de edad, condición física o por otros factores, que les dificultaban detectar o impedir con la suficiente antelación que eran víctimas de un hurto de joyas y, en ocasiones, de robo con violencia.

La Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Toledo se hizo cargo de las investigaciones y detectó la existencia de varios grupos de hombres y mujeres que se dedicaban a cometer estos hechos delictivos, formados principalmente por ciudadanos de países del este de Europa.

La autora, una mujer

Estos grupos actuaban según distintos modus operandi, si bien en todos los casos la autora material era una mujer quien, tras detectar a su potencial víctima, principalmente una mujer de avanzada edad, se aproximaba a ella y le preguntaba por el hospital o el centro de salud y ofrecía joyas u otros objetos.

La autora del delito agradecía la información recibida dando un abrazo a su víctima, momento que aprovechaba para hurtarle hábilmente las joyas que llevase.

Si la víctima era un hombre de avanzada edad, la autora generalmente joven, le ofrecía sexo o tocamientos, y aprovechaba el aturdimiento de la víctima para sustraerle los objetos que portara sin darse cuenta.

En algunos casos han utilizado la violencia, ya que una mujer inmovilizaba desde atrás a un anciano, mientras que otra le sustraía las joyas u objetos de valor que portase e incluso hay algún caso en el que la víctima tenía una discapacidad física.

Una vez cometido el hecho, las autoras huían en un vehículo conducido por un varón que les esperaba en las inmediaciones.