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MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

La organización Automovilistas Europeos Asociados (AEA) ha descubierto que existen diferencias de hasta un mil por cien dependiendo de si un automovilista deja su coche estacionado en la calle sacando un ticket o lo mete en un parking, e incluso diferencias de más de un 300 por ciento entre los precios de los distintos aparcamientos privados de la capital.

La organización de defensa de los conductores ha tenido acceso al informe técnico-económico elaborado por el Ayuntamiento de Madrid con motivo de la última modificación de la Ordenanza Fiscal para fijar las nuevas tarifas del SER.

Estacionar veinte minutos en una plaza azul en la zona SER le puede costar a un automovilista 0,25 euros frente a los 2,60 euros que le cobrarían por el mismo tiempo en el párking situado en el número 1 de la calle Barco. Sin embargo podría costarle algo más barato si en lugar de ese aparcamiento elige uno situado en la calle Rodríguez San Pedro número 29, que cuesta 0,63 euros, o incluso si lo aparca en alguno de los 21 aparcamientos públicos de concesión municipal situados en el interior de la M-30: 0,82 euros.

Por barrios, en el de Universidad es donde se han detectado las más importantes diferencias de precio de los parkings (256%), seguido por el de Cuatro Caminos (156%), Almagro (143%) y Gaztambide (138%).

Para llegar a estos datos, AEA ha tenido en cuenta no sólo el estudio descriptivo de mercado realizado por el Ayuntamiento de Madrid sobre una muestra representativa de 85 aparcamientos privados situados dentro de la zona afectada por el SER, sino también los precios aplicados en 2013 por 21 aparcamientos públicos de concesión municipal ubicados en dicha zona, comparándolos con las tasas que cualquier automovilista hubiera tenido que pagar si hubiera estacionado su coche en la calle con un ticket del SER.

La asociación señala que los resultados son “abrumadores” a favor del SER. En la práctica totalidad de los tramos horarios

autorizados existen grandes diferencias (de hasta un 1.000 por cien) entre dejar el coche en la calle con un ticket del SER y estacionarlo en un parking subterráneo.

Así, estacionar 20 minutos en una plaza azul (sin importar la hora) en una Zona de Bajas Emisiones del SER costaba el año pasado 0,25 euros frente a los 0,73 euros del parking más barato que podía localizarse en dicha zona que en el número 7 de la calle Pizarro.

Pero también le podía costar hasta 2,60 euros, es decir, diez veces más caro, si el vehículo se estacionaba en el párking situado en el número 14 de la calle Barco.

EL PÁRKING, LA EXCEPCIÓN

AEA señala en su análisis que “en la práctica totalidad de los tramos horarios es más barato utilizar el SER que un aparcamiento”. “Sin embargo también se pueden observar algunas

excepciones”, añade.

Así por ejemplo, cita el caso de un automovilista que quisiera estacionar su coche media hora, al mediodía o a media tarde, en una Zona de Bajas Emisiones (ZBE): en una plaza verde le costaría

1,15 euros, pero si lo deja en el ya citado aparcamiento de la calle Pizarro se ahorraría seis céntimos.

Y también le hubiera salido más barato dejar estacionado una hora en el párking situado en el número 48 de la calle Santa Engracia si no hubiera encontrado una plaza azul y tuviera que estacionar en la Zona de Bajas Emisiones en plaza verde.

GRANDES DIFERENCIAS ENTRE PARKINGS PRIVADOS

No obstante, si se analizan los precios de los párkings en Madrid, sin compararlos con los precios del SER, se siguen encontrando importantes diferencias entre los aparcamientos. Así el más caro de la muestra analizada se localiza en el número 1 de la calle Barco (2,60 ? los veinte minutos) y el más barato en el número 29 de la calle Rodríguez San Pedro, si bien las diferencias de precio se suavizan conforme aumenta el tiempo de aparcamiento.

Así, la diferencia máxima de precio del 312 por ciento detectada por estacionar veinte minutos, se reduce al 135 por ciento cuando se trata de un estacionamiento de cinco horas. Respecto de los abonos anuales también se han verificado importantes diferencias, entorno al 178 por ciento.

Entre los parkings que tienen los abonos anuales más baratos están los del número 25 de la calle Joaquín Costa y del número 4 de la calle Juan de vera (1.200 euros al año), mientras que el más caro se ha localizado en el número 38 de la calle Ayal (3.340,80 euros).

DIFERENCIAS EN EL MISMO BARRIO

También existen importantes diferencias de precio de los párkings dentro de un mismo barrio, estén situados dentro de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) o fuera de ella. Así, en el barrio de Universidad, es donde se han detectado las diferencias más altas (256%), seguido por el de Cuatro Caminos (156%), Almagro (143%) y Gaztambide (138%).

Sin embargo, AEA advierte en su análisis –y así lo pone de manifiesto en el recurso judicial que tiene presentado ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid contra la última modificación de la Ordenanza Fiscal del SER– que “la ampliación del plazo máximo de estacionamiento de una a dos horas en plazas verdes y de dos a cuatro horas en plazas azules ha alterado sustancialmente la situación del estacionamiento en Madrid y ello puede provocar una 'catarata' de reclamaciones de las empresas

concesionarias y privadas de los párkings de incalculables consecuencias económicas para los madrileños”.

Para la asociación, resulta “absolutamente inadecuada y errónea” la fijación de la tasa del SER en base al precio medio de lo que cobran los aparcamientos privados, por cuanto la naturaleza jurídica y las obligaciones del estacionamiento en la calle o en un párking son absolutamente diferentes, por ejemplo, en caso de robo o de daños en los vehículos.

“Si te roban el coche en la calle el Ayuntamiento de Madrid se lava las manos, pero si has dejado el coche en un parking el titular te tiene que indemnizar”, ha dicho el presidente de AEA, Mario Arnaldo.

En este sentido, no entiendo cómo para fijar las nuevas tarifas del SER, el Ayuntamiento de Madrid ha tomado como referencia el precio de lo que cobran cerca de un centenar de aparcamientos privados, “en lugar de tener en cuenta el importe de las obligaciones contraídas hace apenas un año con determinadas empresas privadas que gestionan el SER mediante la adjudicación del Contrato Integral de Movilidad, por importe de 884 millones de euros, así como del resto de concesiones vigentes hasta el año 2016”.

“Es evidente que mediante la utilización de este sistema los madrileños no podemos saber cuál es el coste real del SER y si la tasa que se nos está cobrando es la correcta, e incluso si se están primando intereses económicos de empresas privadas frente al interés general de todos los ciudadanos”, ha concluido Arnaldo.