Compartir

El 40% tienen malas perspectivas de trabajo y uno de cada cuatro no tiene inconveniente en trabajar fuera de España

MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) asegura que la mayoría de hospitales de la sanidad pública están incumpliendo “de manera reiterada” la normativa de Formación Especializada Sanitaria que ampara a sus médicos internos residentes, lo que se conoce como el 'estatuto MIR', con situaciones “precarias” que en los últimos años se están agravando como consecuencia de los recortes.

Así se desprende de los resultados de una encuesta realizada por el sindicato a más de 1.200 profesionales sanitarios participantes en un programa de residencia, aunque la mayor parte eran médicos, que refleja como se están dando excesos en el número de guardias, turnos no remunerados, ausencia de libranzas o situaciones de discriminación a residentes extracomunitarios.

“Algunos están aguantando carros y carretas”, ha denunciado Fernando Molina, responsable de Sanidad del sindicato, que ha recordado que el objetivo del periodo de residencia es la formación de estos profesionales pero, en la práctica, están llevando a cabo una labor asistencial no reconocida.

Prueba de estos continuos incumplimientos es que, a partir del segundo año del formación, hasta el 38 por ciento de los residente ya han hecho alguna consulta laboral, sindical o legal, según muestra la encuesta.

Entre los principales problemas detectados, destacan casos de MIR “obligados” a trabajar sábados mañana o entrar a la guardia 2-3 horas antes sin remunerar ese exceso de horas, u otros a los que no se les permite la libranza de guardias tras 24 horas continuadas o se les “amenaza” con el cumplimiento del estatuto MIR, ha añadido Francisco Toquero, responsable del sindicato que se ha encargado de recopilar estos datos.

Asimismo, han constatado situaciones de residentes a los que se están “rompiendo” las rotaciones y la duración de los programas anuales para aumentar su estancia en servicios como urgencias, o les obligan a devolver las guardias o hacerlas cuando rotan.

Y también se están dando casos de médicos en formación que están atendiendo pacientes sin tener su tutor localizado. “En el mejor de los casos está el adjunto”, ha resaltado Toquero, que lamenta que se den casos en que el residente “se siente desamparado”.

LOS EXTRACOMUNITARIOS, DISCRIMINADOS

Por otro lado, la encuesta también han constatado casos de MIR extracomunitarios que están siendo “discriminados” sin derecho a paro, vacaciones, días extras o cambio de turnos.

El estudio revela desigualdades entre comunidades, de modo que mientras las “más cumplidoras” con sus residentes son Murcia, Baleares, Navarra, La Rioja, Galicia, Comunidad Valenciana y País Vasco; las más “infractoras” son Andalucía, Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón, Asturias y Extremadura.

Además, según insisten desde el sindicato, la situación se ha agravado en los últimos años como consecuencia de los recortes, que han provocado un déficit de personal ante la falta de ofertas de empleo público que convierte a estos profesionales en “mano de obra barata”.

Molina ha reconocido que va a informar de esta situación al Ministerio de Sanidad en una reunión prevista para este miércoles, y avisan de que están estudiando estos datos para llevar a cabo las pertinentes acciones jurídicas que se deriven de esta situación, tanto de cara a la Fiscalía como a la Inspección Laboral.

PESE A TODO, CONTENTOS CON SU FORMACIÓN

Pese a estos datos, la encuesta muestra como la mayoría de MIR están satisfechos con la formación que reciben, puntuándola con un 3,93 sobre cinco, siendo lo más valorado la profesionalidad y le enseñanza recibida por el equipo en el que se integran como la de su tutor.

Toquero ha destacado que un 12 por ciento de los encuestados reconoce no estar a gusto con la especialidad escogida y hasta un 17 por ciento repetirá el examen para hacer otra, algo que a su juicio también puede deberse a la falta de expectativas laborales al finalizar la residencia.

No obstante, la encuesta muestra como hasta un 9 por ciento piensa que las perspectivas futuras de trabajo estable son muy malas y hasta un 31 por ciento que son malas o regulares. De hecho, hasta uno de cada cuatro (24%) asumen que, si no encuentra trabajo en un tiempo prudencial, saldrían de España “sin problema” ante una oferta.