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MADRID, 25 (EUROPA PRESS – David Gallardo)

Seis años después de 'Black Ice', AC/DC están de vuelta con 'Rock or Bust', un nuevo disco de estudio que a pesar de su monolítico inmovilismo es esperado como maná caído del cielo por sus millones de fieles, quienes, por otro lado, ansían precisamente eso, moverse en terreno conocido y sentirse seguros entre cuatro acordes de veracidad total.

La ausencia obligada del guitarrista fundador Malcolm Young por enfermedad desataba algunas lógicas dudas, resueltas sin rodeos una vez se constata que la fórmula sigue triunfando con riffs fogosos, aullidos felinos y una base rítmica tan solvente como aparentemente indestructible (y eso que el baterista Phil Rudd está atravesando una época ciertamente mala en lo personal).

Pero es que AC/DC llevan cuarenta años perfeccionando una ecuación que ahora, lógicamente dominan a la perfección. De hecho, da la impresión de que podrían publicar un disco por año en el que, como en este, que dura poco más de media hora, siempre habrá un par de trallazos incontestables, canciones aceptables de serie media y alguna baratija de rebajas.

1. ROCK OR BUST

Ya desde el título queda claro que AC/DC van a rockear o morir. Y cuando uno pulsa el play y suena el desgarro guitarrero de apertura ya sabe que la muerte no es una opción. “En el rock confiamos, es rock o fracaso”, proclama un estribillo marca de la casa, de esos que hacen las delicias de los fieles y de los impuros. Un pelotazo total.

2. PLAY BALL

Fue lo primero que pudimos escuchar del disco semanas atrás, y lo cierto es que con el paso del tiempo ya parece un clásico de hace lustros. Tan sencillo que resulta asombrosamente efectivo y da la razón a todos los que defienden que complicarse de más no sirve para nada bueno.

3. ROCK THE BLUES AWAY

Se suele decir que AC/DC se copian a sí mismos y es verdad. En ocasiones son detalles, pero esta vez es toda la melodía y el tempo, pues este 'Rock the Blues Away' es un calco de su 'Anything Goes', perteneciente al disco 'Black Ice' de 2008. ¿De verdad nadie se dio cuenta en el estudio?

4. MISS ADVENTURE

Canción frenética y trotona que ahonda en la tradición de clásicos como 'Thunderstruck' (1990) gracias a unos coros desafiantes que alcanzarán su máxima expresión en los conciertos ante grandes multitudes. También tiene cierto aire al 'Beating around the bush' del disco 'Highway to Hell' de 1979.

5. DOGS OF WAR

Pieza desafiante y pesada que empieza surgiendo desde la oscuridad de la caverna, pero termina cogiendo altura y velocidad de crucero gracias a un estribillo ceremonioso y de coro colectivo de rock sectario. Bien podría ser una segunda parte del 'War Machine' de su anterior disco.

6. ROCK N ROLL THUNDER

Un riff de Angus con cierto toque sureño y country surfea por toda la canción mientras Brian lanza sus recitados. El estribillo podría asemejarse tanto a Lynyrd Skynyrd como a Kid Rock, si bien el punteo de marras es absolutamente reconocible e irremplazable.

7. HARD TIMES

Si hay una cosa que desde siempre saben hacer AC/DC a las mil maravillas es facturar precisos ladrillos de blues pesado. Y si todo lo demás no cambia en absoluto, ¿por qué iba a hacerlo esto? A estas alturas, el baterista Phil Rudd podría perfectamente haberse dormido, pero seguiría marcando el ritmo con fiabilidad total, como de hecho ocurre.

8. BAPTISM BY FIRE

No, no es 'Safe in New York City', aunque será inevitable que esa canción del disco 'Stiff Upper Lip' (2000) te venga a la cabeza incesantemente durante los tres minutos y medio que dura este bautismo de fuego.

9. ROCK THE HOUSE

AC/DC juegan a ser Led Zeppelin tanto por el aullido de apertura de Brian como por la guitarra serpenteante de Angus. Los sablazos que Stevie Young le pega a su guitarra rítmica también son ciertamente destacables. Es una leve sorpresa que, por tratarse de quien se trata, puede ser vista como una casi asombrosa apertura.

10. SWEET CANDY

Late el bajo, entra la batería y se cruza un riff de guitarra como un tren destruyendo un paso a nivel. Estrofa, estribillo, estrofa, punteo y estribillo en una canción que tiene su punto, pero que aporta más bien poco.

11. EMISSION CONTROL

Vuelve a haber cierto toque setentero y sureño que en esta ocasión nos puede recordar a The Black Crowes (y de nuevo a Led Zeppelin), en un territorio que AC/DC ya exploraron en temas como aquel 'Cover you in oil' del 'Ballbreaker' (1995).

Y así, sin despeinarse y en poco más de treinta minutos, finiquitan AC/DC un regreso con once canciones que harán profundamente felices a sus fanáticos, pero que te dejan con la sensación de que ya las habías escuchado antes. Todas, sin excepción.

Pero, en última instancia, estas canciones son la excusa perfecta para la gira que tendrá lugar durante 2015. Y eso es lo verdaderamente importante, pues los seres humanos del mundo necesitan más conciertos de AC/DC. ¡Es rock o barbarie!