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MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

Actualmente hay en España unas 470.000 personas con obesidad de los que algo más de la mitad podrían ser candidatos firmes a someterse a una cirugía bariátrica para perder peso, si bien solo el 2,3 por ciento se somete a estas intervenciones, según datos de la Asociación Española de Cirujanos (AEC).

Durante el XXX Congreso de esta entidad que se celebra estos días en Madrid, el coordinador de la Unidad de Cirugía de la Obesidad del Hospital Universitario de Getafe, Juan Carlos Ruiz de Adana, ha reconocido que este procedimiento es “uno de los tratamientos más costo-efectivos que existen actualmente en la medicina”.

“Es la herramienta más potente y segura para perder y mantener peso a largo plazo”, según este experto, que atribuye su infrautilización en España a la falta de información de pacientes y de los médicos de Atención Primaria y a la oferta tan reducida que existe en los hospitales públicos, con “pocos procedimientos al año y listas de espera quirúrgica extremadamente largas”.

La coordinadora de la Sección de Obesidad Mórbida de la AEC, Raquel Sánchez, reconoce que este porcentaje es similar al de otros países como Canadá o Estados Unidos, si bien insiste en que resulta “sorprendente” ya que puede aumentar la supervivencia de los obesos mórbidos unos 10 años y resuelve sus comorbilidades en un elevado porcentaje de casos, como la diabetes en el 83 por ciento o la hipertensión en el 82 por ciento.

Además, siete de cada 10 pacientes intervenidos consigue mantener la resolución de las enfermedades asociadas a la obesidad, gracias a que logran aprender a llevar una vida más sana con una dieta equilibrada y más ejercicio físico.

“Les mejora la calidad de vida y que además supone un ahorro a medio plazo para el sistema sanitario”, ha insistido esta experta, que lamenta que no se haya implantado de forma sistemática en el Sistema Nacional de Salud (SNS).

MIEDO A UNA CIRUGÍA ARRIESGADA

Una de las barreras, para esta experta, también puede ser el miedo de “muchos endocrinos a que la cirugía sea demasiado arriesgada y la falta información acerca de la mejora de la seguridad de los pacientes y la baja incidencia de complicaciones y de mortalidad en la actualidad”.

“Tampoco se puede obviar el problema que supondría de manera inmediata adecuar la oferta de quirófanos, cirujanos y profesionales sanitarios del actual sistema sanitario público al potencial aumento de demanda de estas intervenciones y el potencial aumento de gasto inmediato”, ha añadido.

Por ello, los cirujanos coinciden en que uno de los mayores retos es conseguir mejorar la accesibilidad de los pacientes obesos mórbidos a la cirugía bariátrica y, para ello, será necesario aumentar el número de equipos multidisciplinares para el tratamiento de la obesidad mórbida.