Compartir

LONDRES, 16 (Reuters/EP)

Más de 12.000 civiles han muerto en Irak en lo que va de año, principalmente por los ataques del Estado Islámico y por la limpieza étnica a la que se enfrentan las minorías del país a manos de este grupo yihadista, según un informe publicado este jueves por Minority Rights Group International (MRG, Grupo Internacional de los Derechos de las Minorías).

La organización defensora de los Derechos Humanos ha denunciado que varias comunidades minoritarias, entre ellos los cristianos, yazidíes y turcomanos, han sido objeto de asesinatos, secuestros y de violencia sexual, por lo que se podrían enfrentar a un “peligro de extinción” en Irak.

Según los datos presentados en el informe, la cifra de civiles muertos se ha duplicado desde los 6.676 registrados entre enero y septiembre del año pasado, a los 12.618 fallecidos en el mismo periodo de este año.

Al menos medio millón de personas se han visto obligadas a huir de sus aldeas en la provincia de Nínive, por lo que la organización ha tildado de “catástrofe” la situación de las minorías en Irak. Combatientes del Estado Islámico, grupo de la rama suní del islam, han tomado el control de grandes extensiones de Siria e Irak atacando a las poblaciones chiíes en Bagdad.

El director ejecutivo de MRG, Marcos Lattimer, ha dicho que el Gobierno iraquí ha demostrado que es “incapaz o que no quiere proteger la seguridad de las minorías”. “Dado que las minorías en general no tienen sus propias milicias o estructuras de protección como los grupos mayoritarios, son especialmente vulnerables”, ha añadido Lattimer en un comunicado que acompaña el informe.

“En la gran mayoría de los casos, las investigaciones no se llevan a cabo adecuadamente y los autores de los ataques quedan impunes, a menudo con indicios de la complicidad oficial”, ha subrayado.

PERSECUCIONES

MRG ha denunciado en su informe que las minorías iraquíes se han enfrentado durante años a ejecuciones sumarias, robos a mano armada, torturas y a atentados con bomba.

Ahora, los que no han huido del país viven temiendo constantemente por su seguridad, ya que sus lugares de culto religioso son blanco de ataques y tienen miedo de mostrar abiertamente sus identidades religiosas, según el informe.

Además, el mismo documento habla de la pasividad del Gobierno en materia de compensación de víctimas o ante la reconstrucción de las infraestructuras dañadas por el Estado Islámico. Ataques que han dejado a las minorías con más dificultades para acceder a agua potable, electricidad, una vivienda digna o cuidados sanitarios.

“El sectarismo del Gobierno y de las fuerzas de seguridad de Irak debe ser revertido y los responsables de los ataques contra las minorías deben rendir cuentas tanto en el país como a nivel internacional”, ha pedido Lattimer.

En el informe también se han pedido nuevas medidas que garanticen refugio en países extranjeros a los iraquíes y para evitar la transferencia de ayuda financiera al estado Islámico por parte de otros grupos armados.