martes, 22 septiembre 2020 8:47

Irán.- Rohani cumple su primer año en el poder bajo la bandera del pragmatismo y las promesas incumplidas

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

Las altas expectativas generadas por el presidente Hasan Rohani han disminuido considerablemente un año después de su llegada al poder, lastradas en buena medida por su incapacidad para transformar la sociedad iraní, donde indicadores como el número de ejecuciones o la libertad de Prensa se mantienen en los mismo niveles –o incluso peores– que los de su predecesor, Mahmud Ahmadineyad.

Si existe un ejemplo de esta decepción, se encuentra en la segunda visita de Rohani a la Asamblea General de Naciones Unidas. Hace un año, en su primera comparecencia en Nueva York, Rohani se convirtió en el protagonista y abanderado de una nueva era de relaciones internacionales: sorprendió a todo el mundo con una cuenta de Twitter (en un país donde el acceso a las redes sociales está restringido) y con un gesto de aperturismo sin precedentes en treinta años; una conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Doce meses después, y en el mismo escenario, Rohani ha sido objeto del asalto verbal de un activista y de las críticas públicas del presidente de Twitter. Ni siquiera se ha planteado la posibilidad de una nueva conversación con Obama.

Sus defensores argumentan que el presidente iraní ha elegido sacrificar sus iniciativas de aperturismo doméstico en favor de la resolución de las conversaciones sobre el programa nuclear de la república islámica. “Está dispuesto a ceder mucho a la hora de conseguir lo que él define como 'objetivos pragmáticos'”, según el director de Estudios Iraníes de la Universidad de Stanford, Abbas Milani.

Por ejemplo, los líderes reformistas Mir Hussein Moussavi y Mehdi Karroubi siguen bajo arresto domiciliario. “Para Rohani, ahora mismo, la liberación de ambos no supone una prioridad”, explica Milani a Reuters. Tampoco parecen serlo las ejecuciones: según datos de la Universidad de Cornell, han aumentado considerablemente en 2013; entre 624 y 727 frente a las entre 314 y 580 en 2012.

CRÍTICAS NACIONALES

Dentro de Irán, los conservadores se ceban con Rouhani. “Lo ha hecho tan mal que la gente está echando de menos los días de gloria de la presidencia de Ahmadineyad”, según apunto a 'The National' el diputado y clérigo Ruholá Hoseinian.

En este sentido, no se descarta que Ahmadineyad vuelva a la escena política. Su asesor, Ali Akbar Javanfekr, dejó entrever el regreso del ex presidente en 2017, una vez cumplido el plazo de exención que le impide presentarse consecutivamente a tres mandatos.

La población civil está descontenta. “No ha hecho absolutamente nada sobre las libertades sociales”, se queja Fariba, empleado de una compañía de telecomunicaciones. “Todos los días me levanto escuchando noticias de arrestos. Los 18 millones de personas que le votaron se merecen más que palabras y promesas.

No obstante, y a pesar de la ausencia de contactos con Obama, Rohani ha mantenido una agenda internacional ocupada durante su estancia en Nueva York. El miércoles mantuvo con el primer ministro de Reino Unido, David Cameron, una reunión histórica, la primera entre líderes de los dos países desde la revolución islámica de 1979. Rohani también se vio el lunes con el mandatario francés, François Hollande.

EL ACUERDO NUCLEAR, TABLA DE SALVACIÓN

Rohani parece concebir el acuerdo sobre el programa nuclear iraní como la gran esperanza del país. La firma de un pacto sobre el polémico programa –EEUU pide transparencia para despejar dudas sobre la posibilidad de que la república islámica esté construyendo un arma nuclear que podría ser usada contra Israel– permitiría el levantamiento de las sanciones internacionales y la revitalización de la economía iraní.

“Una forma de resolver el desempleo”, explicó Rohani la semana pasada, “pasa por la resolución de las negociaciones nucleares, porque cuando las sanciones sean levantadas, la inversión regresará a nuestro país”.

Del mismo modo se expresó en las redes sociales. “Este acuerdo puede servir para llevar un mensaje al mundo: podemos resolver los conflictos a través de la negociación y del respeto, no a través del conflicto y las sanciones”.

El mensaje recibió una respuesta del consjero delegado de Twitter, Dick Costolo. “Señor presidente, estoy disfrutando de sus tweets desde Naciones Unidas. Nos gustaría que los iraníes los disfrutaran también. ¿Cuando ocurrirá eso?”. El mensaje de Costolo fue compartido más de 2.900 veces.

Y si bien Costolo no recibió respuesta del presidente, sí mantuvo poco después una conversación telefónica con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Mohamed Javad Zarif, en las que ambos discutieron el acceso a Twitter en la república islámica.