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MADRID, 18 (EUROPA PRESS)

La Sociedad Española de Neurología (SEN), con motivo de la celebración, el próximo 21 de septiembre, del Día Mundial del Alzheimer, ha avisado de que entre el 30 y el 40 por ciento de los pacientes podrían estar sin diagnosticar, una cifra que aumentaría hasta el 80 por ciento en los casos en los que la patología está en estadio leve.

Además, según sus estimaciones, unas 600.000 personas padecen Alzheimer en España, aunque se prevé que el número de casos aumente de forma “muy considerable” en las próximas décadas, hasta el punto de que en 2050, podrían existir más de 1,5 millones de personas afectadas en España.

Por ello, la organización ha destacado la necesidad de promover una coordinación “eficaz” entre la Atención Primaria y Especializada para mejorar la respuesta ante los pacientes afectados por Alzheimer.

“La investigación clínica diagnóstica y terapéutica sigue siendo crucial, y es una línea prioritaria de muchos centros de investigación públicos o privados. Es esencial ser cada vez más precisos con el diagnóstico y las enfermedades asociadas, así como evaluar nuevas terapias en fases muy iniciales de la enfermedad o en sujetos con un riesgo muy elevado de demenciarse”, ha comentado el coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la SEN, Guillermo García Ribas.

También, prosigue, es necesario potenciar las unidades clínicas de demencias, los bancos de cerebros, los estudios clínico-patológicos, los proyectos de neuroimagen anatómica y funcional y los centros clínicos que sustenten la investigación.

“Debido al progresivo envejecimiento de la población, está previsto que estas cifras aumenten de forma muy considerable en las próximas décadas. Además, la mejora de las condiciones socioeconómicas, los avances en el tratamiento médico y la mayor supervivencia después del inicio de la enfermedad harán crecer el número de afectados”, ha apostillado García Ribas.

IMPORTANCIA DE UNA VIDA SALUDABLE

Dicho esto, el experto ha comentado que existen factores que pueden ayudar a modificar el inicio de la enfermedad y se ha referido a diversos estudios que indican que los hábitos de vida saludables pueden reducir hasta el 40 por ciento de los casos de Alzheimer.

Por ello, ha recomendado potenciar las actividades cognitivas (leer, estudiar, hablar varios idiomas, practicar juegos intelectuales, relacionarse con gente, participar en actividades de grupo), controlar los factores de riesgo vascular (azúcar, colesterol, hipertensión, obesidad), llevar una alimentación equilibrada, realizar ejercicio físico y abandonar el hábito del tabaco.

En la actualidad hay cuatro fármacos que pueden mejorar los síntomas cognitivos conductuales y funcionales de la enfermedad. Además, son fármacos que pueden estabilizar entre uno y dos años la evolución de los síntomas y que pueden incluso retrasar la necesidad de ingreso en residencia. Según los datos manejados por la SEN entre el 20 y el 37 por ciento de las personas ingresadas en residencias geriátricas padecen demencia.

“El problema ante el que nos encontramos con mucha frecuencia es que, como la enfermedad tiene una forma de aparición variada y tiene un desarrollo gradual, el estadio inicial puede pasar desapercibido. Para los pacientes y familiares resulta complicado distinguir los primeros síntomas del Alzheimer de los cambios propios de la edad. Por eso es importante recordar que la edad, por si misma, no produce demencia”, ha zanjado el experto.